La odisea de volar desde Córdoba
Germán Negro.
-El Mundial me tiene agitado, Juan. Hasta soñé con Messi dando la vuelta olímpica con la copa entre las manos...
-Puede ser, hasta ahora no vimos ningún cuco como para no creer que Argentina esté jugando la final.
-Sí, Juan, pero en el sueño que tuve había un gran detalle: el festejo era en el Chateau.
-Ah, veo que se le cruzan los tantos, vecino. Por ahí tiene un adelanto con la Copa América, que se juega el año que viene y Córdoba es una de las subsedes.
-A propósito del Mundial y la Copa América, Juan, creo que podemos pasar un gran papelón internacional.
-Si me lo dice por el fútbol, ya lo estamos pasando, vecino. Ni un solo equipo en Primera tenemos...
-No hablo de la pelota, Juan. Hago hincapié en los servicios que tenemos y que nos hacen sentir en la prehistoria.
-¿Otra vez embroma con las cloacas?
-No, para nada, Juan. Le cuento: el miércoles tenían que viajar a Sudáfrica tres muchachos del barrio y no lo pudieron hacer, por el atraso que tenemos. Usted los conoce.
-¿Quiénes son?
-Son los pibes de acá a la vuelta y estaban muy ilusionados. Eduardo, al que le dicen "el Gurú", Andresito y Pirucho, quienes se quedaron lagrimeando con la banderita en la mano, Juan...
-¿Qué les pasó? Si el Gobierno habla de una provincia líder en congresos y turismo.
-A las 8.45 tenían que abordar en Córdoba un vuelo de Aerolíneas para viajar a las 18 desde Ezeiza a Johannesburgo.
-Mucho tiempo, vecino. Estaban holgados, diríamos.
-Así parece, Juan. Pero el primer vuelo del día de Aerolíneas Argentinas recién despegó a las 16.20, más o menos. !Imagine el final de la historia!
-Sí, lo presiento, vecino. Terminaron viendo la goleada por la tele y con las entradas en la mano.
-Así es, Juan. Parece que cuando hay un poco de niebla, el Aeropuerto Córdoba no se alumbra ni con la "luz mala". No se sabe si el equipamiento es obsoleto o no funciona.

