La foto del Bicentenario
La información relevada genera una especie de fotografía, que en un instante de sus historias (cada 10 años) se toman las poblaciones de los países. Enrique Peláez.
El miércoles tuvo lugar gran parte del megaoperativo que constituye el Censo 2010. La información relevada genera una especie de fotografía, que en un instante de sus historias (cada 10 años) se toman las poblaciones de los países. ¿Para qué sirve semejante operativo? ¿Por qué tanto gasto? El censo constituye la fuente de información pública fundamental del Sistema Estadístico Nacional. Es el único relevamiento que se le hace a toda la población. En segundo lugar, permite no sólo saber cuántas personas habitan cada vivienda, cada manzana, cada ciudad, cada departamento, cada provincia, sino también cuáles son las características que tiene esa población, qué condiciones tienen las viviendas en las que habita. Un país serio debe basar sus políticas sociales en estadísticas confiables, actuales y detalladas. Gobernar sin estadísticas equivale a timonear un barco sin una carta marítima.Esta información puede utilizarse asimismo con otros fines: para analizar la factibilidad de proyectos privados, para contar con marcos muestrales que permitan planificar cualquier encuesta poblacional y para definir la coparticipación impositiva y el número de representantes por provincias, entre otras aplicaciones.Lamentablemente en nuestro país no hay una gran tradición de explotación del uso de los datos censales para estos fines. Uno de los motivos radica en que generalmente los operativos de procesamiento de la información fueron lentos y para cuando se publicaban los resultados, éstos ya eran obsoletos. Anhelamos que esta situación cambie.¿Qué datos se esperan del presente censo? Los resultados permitirán confirmar o no las proyecciones de Indec y de Naciones Unidas que dicen que los argentinos somos cerca de 40 millones de personas. Si se cumplen las proyecciones en 2010, se observarán cerca de 4 millones más de personas, de las cuales 3 millones tendrían entre 15 y 59 años y 1 millón de personas de 60 y más años. Las demandas sociales serán entonces hacia el mercado laboral y los sistemas de seguridad social y salud, generando un cambio en el paradigma. En síntesis, esperamos con ansias el revelado de esta foto que nos mostrará en detalle cómo somos los argentinos al inicio de nuestro segundo centenario. ¡Ojalá que no salga movida!

