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La felicidad, de Palito a Facebook

De cómo una red social distorsiona nuestra visión de la vida y puede incidir sobre el grado de satisfacción que se siente.

15 de noviembre de 2015 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
La felicidad, de Palito a Facebook
(Ilustración Gustavo Dagnino)

Repase mentalmente la letra y lo comprobará. Allá por la década de 1970, a Palito Ortega le llevó 62 palabras y nueve onomatopeyas definir que la felicidad era, en principio, cuestión de amor.Claro que no eran tiempos de Internet y, desde luego, de redes sociales. El amor se exteriorizaba cara a cara o, a la distancia, con cartas.Hoy ya está demostrado que los likes de Facebook o los nuevos corazoncitos de Twitter inciden sobre la felicidad.¿De qué manera? De la peor: provocando lo contrario; es decir, infelicidad.Al menos, eso se desprende de un estudio realizado por científicos del Instituto de Investigación de Felicidad en Copenhague, en Dinamarca.Es verdad que el hecho de que nuestra cuenta de Facebook reciba nuevos "Me gusta" o solicitudes de amistad satisface y hace bien.Pero no tenerlos se convierte en angustia, según lo comprobó un experimento con 1.095 daneses, que antes del estudio eran usuarios diarios de Facebook.Para el trabajo, se los dividió en dos: un grupo siguió usando la red de manera normal; el otro, la abandonó.Una semana después, fueron convocados a puntuar su satisfacción en una escala de uno a 10 y estos resultados se compararon con el nivel de satisfacción que ellos mismos habían indicado antes de someterse al experimento.Los usuarios frecuentes, que habían mostrado un grado de satisfacción de 7,67, pasaron a 7,75.Sorpresa: el otro grupo, el que abandonó la red, subió su calificación promedio de felicidad de 7,56 a 8,12 puntos.Pero, además, en términos cuali­tativos los que se fueron dijeron sentirse más decisivos y entusiastas, ­menos preocupados, solitarios y estresados.El director ejecutivo del Instituto de Investigación de Felicidad, Meik Wiking, lo explicó en estos términos: "Facebook distorsiona nuestra percepción de la realidad y de lo que la vida de otras personas realmente es. Si estamos constantemente expuestos a buenas noticias de otra gente, corremos el riesgo de evaluar nuestra propia vida como menos buena"."Facebook y otros medios de comunicación tienen sus beneficios, pero siempre debemos tener en cuenta el efecto que tienen en nuestra percepción de la realidad".¿Fue la interacción directa con otras personas una causa de mejora en los que dejaron Facebook? Es probable, si se consideran otros estudios realizados al respecto.Pero también puede tener que ver con la necesidad de mostrarse en las redes como activo, feliz y con una vida perfecta, cuando la procesión puede ir por dentro.Con seguridad, salir de la red es una buena forma de mostrarse con autenticidad.Ya lo dijo el enorme poeta chileno Pablo Neruda (1904-1973): "Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo; y esa, sólo esa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas".