La ciencia puede “escuchar” al Universo
Un grupo de físicos anunció ayer la primera detección de ondas gravitacionales, un fenómeno predicho por Einstein. El hallazgo es revolucionario y permitirá sumar un nuevo sentido para tratar de entender el cosmos, más allá de la observación con telescopios.
Desde ayer los seres humanos ganamos un nuevo sentido para estudiar y contemplar el Universo. Un grupo internacional de físicos (ahora astrónomos) anunciaron la primera detección de ondas gravitacionales, distorsiones en la matriz del espacio-tiempo.
Gráfico: Cómo se detectaron las ondas gravitacionales El proyecto Ligo (siglas en inglés para Observatorio de Interferometría Láser para Ondas Gravitacionales) anunció la primera detección directa de este fenómeno durante la colisión de dos agujeros negros.Cuando Galileo utilizó por primera un telescopio para mirar el cielo, nació la Astronomía moderna. Muchos de los actuales telescopios detectan las ondas electromagnéticas en el espectro óptico que emiten las estrellas y otros objetos del Universo. Es el mismo rango de ondas en el que ven nuestros ojos. Pero existen telescopios que pueden "ver" en otros rangos del espectro electromagnético como la luz infrarroja, ultravioleta, rayos X, radio, microondas y rayos gamma.
Para todas estas observaciones, los astrónomos utilizan el sentido de la vista, en un espectro más amplio. En cambio, con la detección por primera vez de ondas gravitaciones, el hombre ahora podrá sumar un nuevo sentido para contemplar y estudiar el cosmos.En la escuela secundaria nos enseñaron que la gravedad es una fuerza. Isaac Newton calculó que esta fuerza aumenta si el cuerpo tiene más masa. La atracción que genera la Tierra sobre un caminante, no es la misma que la que tuvo la Luna sobre los astronautas de la misión Apolo. Redefinición de Einstein Pero en su Teoría de la Relatividad General, Albert Einstein redefinió la gravedad como perturbaciones en la matriz del espacio-tiempo (aquí hay que imaginar una hoja de papel cuadriculado). Es decir, no es que un cuerpo atrae con su fuerza a otro; lo que hace es curvar la matriz de espacio-tiempo (doblar la hoja). Entonces dos cuerpos muy masivos (como dos agujeros negros), que están "danzando" entre ellos por su gravedad, generarán un bamboleo en la matriz de espacio-tiempo (la hoja se mueve de manera alocada) tal que se formarán ondas capaces viajar por la matriz.Esas son las ondas gravitacionales que detectó el experimento Ligo. Es el resultado de varios años de investigación y de puesta a punto del detector con la participación de más de mil científicos de 20 países.Durante los últimos cinco años este equipo estuvo liderado por la cordobesa Gabriela González. "La detección de las ondas gravitacionales es un descubrimiento que saldrá en los libros como la respuesta, 100 años después, al último interrogante de la Teoría de la Relatividad", dijo González.

El anuncio se ha hecho esperar cinco meses desde que las ondas fueron detectadas el pasado 14 de septiembre por los dos detectores de Ligo, uno localizado en Livingston (Luisiana) y otro en Hanford (Washington), a miles de kilómetros de distancia.
“Los detectores Ligo han logrado llegar a niveles de sensibilidad impensados hace una década atrás. Si la distancia del brazo del experimento fuese la que hay entre la Tierra y el Sol, el desplazamiento detectado sería menor a un átomo”, explicó Carlos Kozameh, investigador de Conicet y la Universidad Nacional de Córdoba y experto en relatividad general.
Y agrega: “Si vos le decís a alguien que el espacio y el tiempo no son rígidos sino flexibles, que los relojes pueden adelantar o atrasar al pasar una perturbación gravitacional te van a tomar por loco. Pero eso es lo que predijo Einstein y eso es lo se ha detectado”.
Kozameh se ilusiona con que alguna vez América del Sur cuente con un experimento similar al Ligo. Pero a futuro destaca los proyectos espaciales para detectar las ondas gravitacionales. “Nos va a permitir escuchar a objetos sumamente masivos como el agujero negro que está en el centro de nuestra galaxia. Eso es el futuro”, dice.

