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La catástrofe impactará en los aprendizajes

La recuperación en las escuelas demandará meses. Expertos afirman que es necesario trabajar desde el afecto y la idea de que no todo está perdido.

09 de marzo de 2015 a las 12:01 a. m.
La catástrofe impactará en los aprendizajes
Liliana busca entre los escombros algo que haya quedado de la historia escolar de su hija Maia (LaVoz)

La rutina en las escuelas afectadas por las inun­daciones puede devolver parte de la normalidad a la vida de los chicos y a sus familias. Eso, al menos, opinan los expertos en catástrofes, psicólogos y educadores consultados por este diario. No obstante, es posible que a largo plazo se manifiesten problemas en el aprendizaje.

Más información en nuestro canal especial: Pensar el Agua En lo inmediato, la cuestión es cómo se hace para afrontar el trauma y retornar a la normalidad anterior al temporal que sembró destrucción y muerte en distintos puntos de la provincia. "Es importante que la gente sienta que hay posibilidades de un futuro que no es, quizá, el que soñaron, pero que puede ser un buen futuro. Tiene que ser una esperanza cuidadosa y realista", opina Andrea Belligotti, psicóloga, miembro de Cáritas en Venado Tuerto y especialista en capacitación de personas para la emergencia.La experta participó de jornadas de formación para equipos técnicos, organizadas la semana pasada por la Junta de Educación Católica junto con Cáritas y el Ministerio de Educación de la Provincia.El primer paso, de un camino de recuperación que será largo, es generar espacios para hablar y escuchar. La Provincia, a través de un equipo de 20 profesionales, viene acompañando a las escuelas y prevé hacerlo todo el año.Belligotti asegura que organismos internacionales, como la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana, recomiendan que las intervenciones en caso de catástrofes no sean menores a un mes ni mayores a tres meses, desde que finaliza la emergencia. "Y todavía estamos en situación de catástrofe", precisa la experta. Los tiempos no son antojadizos. En menos de un mes no es posible conocer de manera acabada las situaciones existentes. Además, hay sintomatología que aparece de manera tardía ya que, en situaciones límite, suelen activarse mecanismos de defensa para evitar el derrumbe psíquico. "¿Por qué se planea un límite? Porque la intervención tiene que colaborar para que la propia comunidad pueda sostenerse. De lo contrario, corremos el riesgo de que siempre haya una dependencia", plantea Belligotti. Tiempo de recuperación Eduardo López Molina, coordinador del equipo provincial de asistencia en las escuelas, asegura que el tiempo de recuperación es relativo: puede demorar uno o dos años. Los trastornos postraumáticos, explica, pueden ser inmediatos o presentarse meses después. "Hay un primer momento catártico, en el que aparecen testimonios muy dolorosos. Los que no sufrieron estragos se sentían culpables porque no les pasó nada", explica López Molina. "No podemos quedarnos en la catarsis pero tampoco se la puede eludir".Se sugiere que los chicos simbolicen lo ocurrido. Los niños y adolescentes, aunque más vulnerables, tienen mayor flexibilidad y poder de recuperación. López Molina precisa que después de la explosión de Río Tercero, los niños dibujaban casas con bombas que caían."Un tercer momento es hablar del ambiente, de cuánto tuvo que ver la mano del hombre y luego, también, es conocer la explicación científica porque ayuda a simbolizar", remarca López Molina. El trabajo en las escuelas está previsto para todo el año y concluirá con la elaboración de un mapa de riesgos. Espacios seguros Situaciones traumáticas como las que se viven en estos días tienen un impacto en el aprendizaje. "Es probable que apa­rezcan problemas de atención, de dispersión, de hiperactividad", dice Belligotti. Ella asegura que en casos de catástrofe se produce "cierta anomia". "Hay pérdida del orden establecido para todo, para las relaciones familiares, para las relaciones de vecinos, con las instituciones. Se desdibujan los lugares, la gente entra en pánico. Por otro lado, hay profundo malestar y dolor por lo que se pierde", explica. En este sentido, subraya, la escuela es el espacio más significativo de contención. "Es el lugar donde uno puede cobijarse y que la mayoría de los niños conocen. Es un espacio seguro que los remite a la realidad en la que estaban insertos antes de la catástrofe y que los vuelve a la cotidianeidad", indica. Por otra parte, es fundamental que los docentes sean afectuosos. "Hay cosas que habría que estimular particularmente y es mostrarse como un docente paciente, cercano, amoroso y esperanzador", refiere Belligotti."La tendencia es a decir lo perdí todo, pero hay algo que no se perdió y es la vida y eso debe ser valorado. La persona que está en situación de desamparo no puede visualizar esto", añade. Se estima que las heridas comenzarán a cerrar cuando las poblaciones perciban, entre otras cosas, que el Estado realiza tareas preventivas de situaciones de catástrofes. Cuando se sientan seguras."Queda un resabio de temor en todos. En los afectados porque ya vivieron la experiencia y en los que no han sido afectados porque saben que esto podría pasarles. Esto sólo lo mitiga que se hagan cosas para restablecer la confianza y la seguridad. Es deber del Estado proteger a los ciudadanos", concluye Belligotti.

Ciclo de conferencias "Pensar el agua"

Debate. Córdoba tiene en su sociedad usinas de conocimiento que pueden aportar enfoques, diagnósticos estrategias y propuestas de acciones. La Voz del Interior se ofrece como vehículo para contener una parte de esta necesaria discusión. A lo largo de estos días, las páginas de la edición de papel de nuestro diario reflejarán de un modo especial este debate, del mismo modo que lo hará nuestro sitio web, LaVoz.com.ar, que abrirá foros de debates. Al mismo tiempo, este miércoles se realizará un primer panel-debate en el auditorio Carlos Ortiz de la sede integral del diario (avenida La Voz del Interior 6080, ciudad de Córdoba). Participarán Rubén del Sueldo, director del Departamento de Geografía de la UNC, y Nora ­Vaudagna, secretaria de Asuntos Académicos de la misma entidad.