La Asamblea cedió en favor de los ciudadanos universitarios
La Asamblea Universitaria cedió ayer su potestad como órgano elector en favor de todos los ciudadanos universitarios; es allí donde radican el verdadero valor y la trascendencia histórica de la decisión adoptada.La elección directa del rector y de los decanos amplía y profundiza la democracia universitaria, al mismo tiempo que reconfigura el vínculo entre el universitario y la institución. La UNC logró concretar una reforma cuya discusión la ha atravesado por casi dos décadas, a lo largo de las cuales ningún proyecto logró reunir las mayorías necesarias para convertirse en realidad.Para construir dichos consensos fue necesario un extendido proceso de discusión, en el que el rector Hugo Juri no escatimó esfuerzos para ampliar las bases de acuerdo, a través de propuestas intermedias: desde sistemas mixtos de ponderación hasta la división de la discusión en dos asambleas.Por el contrario, algunos sectores concentraron sus esfuerzos en frustrar este proceso, antes que en encontrar coincidencias. El rechazo a todos los acuerdos propuestos fue acompañado del uso de la fuerza.El Consejo Superior fue interrumpido durante esta discusión; la Asamblea de noviembre fue impedida a través de la toma del Pabellón Argentina, y los intentos de bloquear la Asamblea de ayer fueron de tal magnitud que incluso el rector Juri se vio imposibilitado de ingresar.Estos hechos lesionan el carácter académico, democrático y autónomo de la universidad. Podemos disentir y discutir desde nuestras propias convicciones, expresando de muchos modos nuestras diferencias, pero no debemos consentir que se impongan ideas avasallando la más legítima expresión de la democracia universitaria: el cogobierno de los claustros.
*Decano de Ciencias Económicas

