Juzgarán a los presuntos golpeadores de la niña del milagro de Brochero
Se trata de la madre de la pequeña, y del exnovio de la mujer. Están detenidos e imputados en San Juan por tentativa de homicidio agravado. El juicio comienza el 8 de abril.
El próximo viernes 8 de abril comenzará en la ciudad de San Juan el juicio contra Alejandra Ríos, la madre de Camila Brusotti –la niña protagonista del último "milagro" atribuido al Cura Brochero–, y contra Pedro Oris, expareja de la mujer, ambos imputados por tentativa de homicidio agravado por el vínculo.
En el juicio, a cargo de la Sala 1ª de la Cámara Penal de San Juan, integrada por Silvia Peña Sansó, Juan Carlos Caballero Vidal y Raúl Iglesia, se intentará demostrar si, como dice la acusación, Oris y Ríos golpearon a la niña hasta dejarla al borde de la muerte.
De acuerdo con el expediente, el episodio se conoció el 29 de octubre de 2014 cuando Ríos llegó a un centro de salud sanjuanino con su hijita en brazos, inconciente, casi en agonía. "Tenía todo el parietal destruido –dijo un familiar citado en la causa canónica– y los médicos le dieron unas pocas horas de vida".
Ríos les dijo entonces a los que atendieron a la niña que esta se había caído de un caballo, y que se había golpeado la cabeza. Luego, agregó que había sido su pareja, Pedro Oris, quien le había señalado lo ocurrido.
En los días posteriores, mientras se desencadenaba el proceso de recuperación que para la ciencia fue "inexplicable" y para la Iglesia "milagroso", la Justicia investigó lo ocurrido y desbarató la versión de Oris y de Ríos.
La mujer perdió la tenencia de Camila, quien ahora vive con su padre biológico, y de su otra hija menor de edad producto de la convivencia con Oris.
¿Culpable o inocente?
Desde la prisión, donde permanece detenida, Ríos declaró en varias oportunidades que "nunca había visto a Oris golpear a Camila". Pero sí dijo que ella misma había sido "víctima de violencia de género" a manos del también imputado.
El 22 de marzo pasado, luego de que se conoció que Brochero será canonizado el 16 de octubre en El Vaticano, la mujer fue entrevistada por Radio Sports FM 89.9 San Juan, y dijo sentirse emocionada: "Vivo con mucha emoción que mi hija sea la nena del milagro. Siempre fui una madre responsable, es injusto que me acusen".
Desde la internación por la golpiza en aquel octubre terrible, Camila fue cuidada por su papá y por la abuela materna, Marina, quien fue la primera en poner la vida de la pequeña "en manos de Brochero". Aquel gesto de fe terminó provocando la apertura de un proceso canónico que en octubre será causa de alegría de casi todo el país.
El próximo viernes, en cambio, el juicio penal comenzará a definir la parte más dramática de la historia.

