Traslasierra. Juicio por femicidio: está acusado de haber chocado un árbol con la intención de matar a su pareja
El detenido salvó apenas su vida en ese siniestro vial, pero la mujer falleció. Tenían un hijo. La discusión legal del caso es compleja. Ocurrió en abril de 2023.
En los tribunales de Villa Dolores, y con jurados populares, comenzó esta semana un juicio contra un joven acusado de un femicidio cometido con dolo eventual. El caso es complejo y singular: el imputado protagonizó un grave siniestro vial, en el que murió su pareja y él quedó con serias secuelas. Lo que se debate en el juicio es si tuvo intenciones de matar al chocar.
El acusado cuenta con un pasado delictivo que suma antecedentes.
La acusación formal registra otros nueve hechos que se le reprochan, casi todos relacionados con violencia de género y la desobediencia a las perimetrales que la Justicia le imponía.
Pero el del choque fatal es el que podría implicar una condena de prisión perpetua para Yamil Nahuel Arrieta Britos (31), si avanza la hipótesis que plantea que intencionalmente siniestró el rodado que manejaba para terminar con la vida de la mujer, y probablemente con la suya. Peritajes posteriores indicaron que el causante había consumido cocaína y alcohol.
La calificación con la que llega a juicio, impuesta por la fiscal Lucrecia Zambrana, implica un doble agravamiento del supuesto delito: por el vínculo y por el contexto de violencia de género. Formalmente reza: “Homicidio doblemente agravado, coacción, desobediencia a la autoridad, lesione leves calificadas, y contexto de violencia de género”

Un muy violento choque
El impacto tuvo lugar en la madrugada del domingo 16 de abril de 2023, cuando el utilitario Peugeot Partner que conducía Arrieta dio de lleno, y a alta velocidad, con un árbol. Fue en un camino secundario del pueblo de San Pedro, en el Valle de Traslasierra, donde vivía la pareja.
En el siniestro murió instantáneamente Gimena Barrios (30), y por poco salvó su vida el conductor. Al joven se le amputó posteriormente una pierna, y tuvo meses de recuperación.
Una de las hipótesis sostiene que pudo haber intentado suicidarse, sin importarle la suerte de su compañera, con quien, en una extensa e intermitente relación, había concebido un niño, en ese momento de ocho años.

“Él era capaz de hacer algo así, su violencia no tiene límites, es un narcisista, a él los demás no le importan nada”, apuntó Yanina Romero, una novia posterior de Arrieta, que terminaría denunciándolo por violencia de género.
Susana Britos, la madre del acusado, afirmó en cambio: “Lo que se dice es una aberración, si él hubiese querido matar a Gimena, lo hacía sin ponerse en riesgo él. Fue un accidente, él está muy mal”.
Desde el banquillo, sin responder preguntas, el acusado declaró: “Soy inocente de lo que se me acusa”, afirmando que el choque fue accidental. Y aseguró: “Ella era la mujer de mi vida, yo la voy a amar toda mi vida, hasta el día en que me muera”
Una fuente judicial resumió: “A los 30 años, Arrieta ya tenía cuatro condenas anteriores por robos diversos, amenazas con arma, coacciones y un largo etcétera; es muy peligroso por su falta de autocontrol, sobre todo cuando está drogado”.

Impacto en la región
Los hechos, cuyas características trascienden tres años después de sucedidos, conmocionan a buena parte de Traslasierra.
Arrieta Britos es defendido por Luis Castro.Los padres de la joven fallecida, y la última pareja del acusado, se constituyeron en querellantes y son representados por el defensor oficial Gustavo Gómez. Con pancartas y manifiestos diversos, piden justicia en los tribunales.
El fiscal de Cámara, Sergio Cuello, actúa junto a la instructora del caso, Zambrana. El tribunal técnico está integrado por Carlos Escudero, Santiago Camogli y Raúl Castro. Se espera la sentencia para la semana próxima.

