Buenos Aires. Investigan red de "fiestas de propofol" tras la muerte de un anestesiólogo por sobredosis
La Justicia rastrea el origen de fármacos del Hospital Italiano hallados en la casa del médico fallecido. Un especialista renunció en medio del escándalo.
El fallecimiento de Alejandro Zalazar, anestesiólogo del Hospital General de Niños R. Gutiérrez, por una sobredosis de propofol y fentanilo, destapó una presunta red de uso recreativo de fármacos hospitalarios en Buenos Aires.
Las autoridades identificaron que los insumos encontrados en su domicilio pertenecían al Hospital Italiano, lo que derivó en la renuncia de un directivo del área y el inicio de sumarios internos.
El hallazgo y la conexión institucional
Zalazar fue encontrado sin vida el pasado lunes 23 de marzo en su domicilio. En el lugar, los investigadores hallaron instrumental médico y drogas anestésicas cuya trazabilidad apuntó directamente al Hospital Italiano de Buenos Aires.
A raíz de este hallazgo, la institución identificó a un médico de iniciales H.B. y a una residente de tercer año, D.L., como presuntos responsables del desvío de las sustancias. Tras ser señalado, el profesional de mayor jerarquía presentó su renuncia de forma inmediata.
Desde el Hospital Italiano iniciaron un sumario interno para determinar cómo fallaron los controles de trazabilidad de estas sustancias críticas. Los fármacos involucrados, propofol y fentanilo, son de uso controlado y requieren bombas de infusión para su aplicación segura.
"Propo fest" y viajes controlados
La investigación sacó a la luz las denominadas "Propo fest", reuniones donde se suministraban anestésicos con fines recreativos. Según testimonios médicos, estas prácticas incluían el ofrecimiento de "viajes controlados" bajo supuesta supervisión profesional para evitar paros respiratorios.
Audios que circulan en el ámbito sanitario mencionan que los asistentes utilizaban bombas de infusión y contaban con personal para "ambucear" (asistencia ventilatoria) en caso de apnea. "Todo el material que usaban era del hospital", señalan mensajes difundidos entre colegas.
Existen dos versiones principales bajo análisis: la venta de experiencias de relajación extrema por dinero y la organización de fiestas sexuales con uso de fármacos. El fallecido habría participado en algunas de estas reuniones, según comentarios que circulan en el sector, informó La Nación.
Investigaciones y respuestas oficiales
La Asociación de Profesionales del Hospital Gutiérrez emitió un comunicado expresando su pesar por el fallecimiento de Zalazar, quien también fue residente del Hospital Rivadavia. El organismo acompañó a los familiares en lo que calificaron como un "doloroso momento".
Hasta el momento, las versiones sobre la comercialización de estas experiencias permanecen en el ámbito de la investigación administrativa y judicial. Se busca determinar si estas prácticas irregulares se extendían a otros centros de salud porteños.
El caso reaviva el debate sobre la seguridad en la trazabilidad de drogas de alta peligrosidad y la eficacia de los controles internos en las áreas críticas de los hospitales.

