No preguntar. Cinco ingredientes que muchos consumen todos los días y pocos saben de dónde salen
Colorantes obtenidos de insectos, gelificantes de algas y gelatina elaborada con colágeno animal forman parte de alimentos de consumo habitual. Qué son realmente y por qué están autorizados.
Muchos alimentos industrializados incluyen ingredientes cuyo origen suele pasar inadvertido para los consumidores. Aunque sus nombres puedan sonar extraños o generar sorpresa, la mayoría están autorizados por los organismos de control sanitario de cada país y cumplen funciones específicas, como aportar color, textura o mejorar la conservación de los productos.
El hecho de que provengan de insectos, algas o tejidos animales no significa necesariamente que sean perjudiciales para la salud. Sin embargo, conocer su origen puede resultar relevante para personas con determinadas preferencias alimentarias, alergias o restricciones éticas.
Colorante rojo obtenido de insectos
Uno de los casos más conocidos es el carmín o ácido carmínico (E120), un colorante natural que se obtiene de la cochinilla, un pequeño insecto que vive sobre distintas especies de cactus.
Tras ser recolectadas y procesadas, las cochinillas permiten obtener un pigmento rojo intenso utilizado en golosinas, bebidas, yogures, postres, embutidos y algunos productos cosméticos.
Su uso está autorizado en numerosos países, aunque no suele ser apto para dietas veganas.
Un espesante que proviene del mar
Muchos helados, postres lácteos, bebidas vegetales y productos procesados contienen carragenina, un gelificante extraído de algas rojas.
Su función principal consiste en aportar una textura más cremosa y estable a los alimentos.
Aunque durante los últimos años fue objeto de distintos estudios, las agencias regulatorias continúan autorizando su utilización dentro de los límites establecidos.
Celulosa: más que madera
La celulosa es una fibra vegetal presente naturalmente en las plantas y también en la madera.
En la industria alimentaria se utiliza como espesante, estabilizante o agente antiapelmazante, por ejemplo en algunos quesos rallados, productos horneados o alimentos bajos en calorías.
A pesar de que suele asociarse con la madera, se trata de un ingrediente aprobado para uso alimentario y ampliamente utilizado.
Qué contiene realmente el surimi
El surimi suele comercializarse como reemplazo de la carne de cangrejo, pero en realidad se elabora principalmente con pescado blanco, como merluza, abadejo o bacalao.
La pasta obtenida se mezcla con almidones, proteínas, aceites, saborizantes y colorantes antes de moldearse para imitar la apariencia del marisco.
Es un alimento procesado que puede encontrarse en ensaladas, sushi y productos congelados.
La gelatina y su origen animal
La gelatina se obtiene a partir del colágeno presente en huesos, cartílagos y piel de animales, principalmente bovinos y porcinos.
Ese colágeno se procesa hasta transformarse en una proteína capaz de formar el característico gel utilizado en postres, gomitas, yogures, cápsulas farmacéuticas y numerosos alimentos industrializados.
Por ese motivo, tampoco suele formar parte de una alimentación vegetariana o vegana.
Conocer el origen, más que una cuestión de curiosidad

Los especialistas recuerdan que el origen de un ingrediente no determina, por sí solo, si un alimento es saludable o no.
Lo importante es conocer qué función cumple, cómo fue evaluado por las autoridades sanitarias y en qué cantidad se consume dentro de una alimentación equilibrada.
Aun así, identificar estos componentes puede ayudar a quienes siguen dietas específicas o desean comprender mejor qué contienen los alimentos que llegan diariamente a la mesa.




