Ciudad de Córdoba. Impulsan la utilización de GPS entre repartidores de "apps" para reforzar la seguridad

El Sindicato de Motociclistas presentó un proyecto para que los “deliveries” tengan seguimiento satelital y un código QR. También piden espacios para estacionar en el Centro.

29 de marzo de 2026 a las 06:39 p. m.
Impulsan la utilización de GPS entre  repartidores de "apps" para reforzar la seguridad
Cada vez hay más repartidores de aplicaciones en Córdoba. (La Voz)

La Asociación Sindical de Motociclistas, Mensajeros y Servicios (Asimm) presentó en Córdoba una serie de propuestas para regular la actividad de los repartidores por aplicaciones, con foco en la seguridad.

El eje principal es la implementación de dispositivos GPS con seguimiento satelital en las motos, una medida que apunta a reducir los robos y mejorar las condiciones de trabajo en el sector.

El planteo fue elevado ante autoridades municipales y legislativas, junto con otros pedidos vinculados a la actividad, como la identificación de trabajadores mediante códigos QR y la creación de espacios de estacionamiento en el casco céntrico.

Según explicó a La Voz el secretario general del gremio, Emanuel Paredes, la iniciativa del GPS surge como una respuesta al aumento de situaciones de inseguridad que enfrentan los repartidores en la vía pública.

“El proyecto propone incorporar GPS con seguimiento satelital en un volumen importante de trabajadores que están todos los días en la calle”, señaló. La iniciativa también contempla la instalación de un sistema de corte de corriente en los vehículos como complemento del dispositivo.

Seguridad en la calle

Desde el gremio reconocen que la medida no resolverá por completo el problema del delito, pero consideran que puede funcionar como una herramienta disuasiva y de respuesta ante los robos y asaltos.

“Sabemos que esto por sí solo no va a solucionar la inseguridad, pero es un aporte para que bajen los hechos delictivos y para que los compañeros puedan trabajar más tranquilos”, sostuvo Paredes.

La iniciativa ya cuenta con antecedentes en otras provincias. Según indicaron desde Asimm, en Tucumán se avanzó con una experiencia similar, incluso con la provisión de dispositivos adquiridos a proveedores internacionales, lo que permitió definir aspectos técnicos como tamaño, voltaje y funcionamiento del sistema.

La propuesta en Córdoba apunta a replicar ese modelo, adaptado a la realidad local y con participación de distintos actores.

Uno de los puntos centrales del planteo es quién asumirá el costo de implementación. Desde el sindicato sostienen que las empresas de reparto por aplicaciones deberían participar en el financiamiento, en conjunto con el Estado.

“La idea es que las empresas se sienten con el Ministerio de Seguridad y trabajen en conjunto. Cada parte debería aportar su granito de arena”, indicó Paredes.

El dirigente remarcó que las plataformas digitales concentran la información de los trabajadores y tienen un rol clave en la organización de la actividad, por lo que su participación sería determinante.

En ese sentido, también se vincula el debate con la situación laboral de los repartidores. Según explicó, no todos los trabajadores están registrados bajo las mismas condiciones, lo que agrega complejidad a la implementación de políticas comunes.

Identificación con QR

Además del GPS, otro de los ejes del proyecto es la creación de un sistema de identificación mediante códigos QR en las mochilas de los repartidores. La medida busca ordenar la actividad y prevenir el uso indebido de elementos asociados al reparto. “Hoy una mochila se puede comprar o vender fácilmente, y eso se presta para distintos usos, incluso delictivos”, explicó Paredes.

El planteo incluye la creación de un registro de trabajadores, de modo que cada repartidor pueda ser identificado de manera rápida en controles policiales. “El QR permitiría que el policía escanee y verifique si la persona está registrada, junto con su DNI. Eso agilizaría los controles y evitaría demoras”, detalló.

Actualmente, los repartidores pueden atravesar múltiples controles en un mismo recorrido, lo que implica pérdida de tiempo y afecta la dinámica del trabajo, especialmente en aplicaciones que operan con tiempos de entrega estrictos.

Falta de estacionamiento

Otro de los reclamos planteados por el gremio tiene que ver con la falta de espacios de estacionamiento para motos en el área céntrica de la ciudad de Córdoba.

Según indicaron, los repartidores enfrentan dificultades para dejar sus vehículos sin infringir normas de tránsito. “No tenemos dónde estacionar. No se puede en la ciclovía, tampoco en la vereda. Es un dilema”, explicó el dirigente.

El problema se presenta especialmente en zonas de alta demanda, como el entorno de centros comerciales, polos gastronómicos y espacios públicos. Desde Asimm mencionaron puntos críticos como el área del Patio Olmos, el Buen Pastor y sectores con alta concentración de locales de comida rápida.

En muchos casos, los trabajadores terminan dejando las motos en lugares no habilitados, lo que deriva en multas o conflictos con inspectores.

El sindicato también tomó como referencia experiencias implementadas en otras jurisdicciones. En la ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, se avanzó con la creación de espacios específicos para repartidores, incluso con servicios complementarios.

“En Buenos Aires habilitaron zonas con estacionamiento y hasta baños químicos para los trabajadores”, indicó Paredes. Si bien reconocen diferencias de escala entre ambas ciudades, consideran que Córdoba podría avanzar al menos en la delimitación de espacios exclusivos para motos en sectores estratégicos.

Estas propuestas se enmarcan en el crecimiento sostenido del trabajo de reparto por aplicaciones en los últimos años. “El sector necesita una regulación que ordene y dé seguridad tanto a trabajadores como a usuarios”, plantea el gremio.

En ese contexto, la implementación de tecnologías como el GPS, junto con mecanismos de identificación y mejoras en la infraestructura urbana, aparece como una agenda prioritaria.

Las iniciativas fueron presentadas ante autoridades municipales y del Concejo Deliberante, con el objetivo de abrir instancias de diálogo y avanzar en una eventual normativa.