Historia. Honor y soberanía: el veterano cordobés que reivindica la gesta patriótica y el fin del mito de "los pibes"
Víctor Hugo Bertone, excombatiente de la localidad de Elena, relató su experiencia en el frente y la importancia de un reconocimiento que trascienda la victimización.
A más de cuatro décadas de la Guerra de Malvinas, la voz de los protagonistas sigue siendo fundamental para reconstruir la historia argentina. Víctor Hugo Bertone, quien realizaba tareas rurales en Elena, Córdoba antes de ser convocado al servicio militar en febrero de 1982, es uno de esos testimonios vivos.
Su historia no es la de una víctima, sino la de un soldado que participó en hitos clave de la guerra, desde el desembarco inicial hasta los combates en San Carlos y Pradera del Ganso. Hoy, su relato busca derribar mitos y exigir un respeto basado en el conocimiento y no en la lástima.
El inicio de una misión secreta
Bertone fue incorporado al Regimiento el 2 de febrero de 1982, sin sospechar que su destino sería el archipiélago malvinense. El 27 de marzo se ordenó preparar el equipo para una supuesta "instrucción", manteniendo la misión de recuperación en absoluto secreto hasta el último momento.

En diálogo con La Voz, el cordobés recordó que al enterarse a bordo del buque de que la misión era recuperar las islas a la fuerza, los soldados jóvenes lo festejaron con entusiasmo. El 2 de abril, Víctor participó del desembarco inicial como parte del único personal del Ejército presente en esa fase a bordo del buque Cabo San Antonio.
El fin del mito de "los pibes"
Una de las mayores críticas de Bertone es la utilización del término "pibes de Malvinas", el cual considera parte de un proceso de desmalvinización. Para él, este lenguaje victimiza al veterano y oculta el carácter patriótico de su accionar en el campo de batalla.
"Malvinas no fue la locura de nadie, fue un hecho totalmente patriótico y hay que recordarlo y respetarlo como tal", afirma con firmeza. Sostiene que el honor del soldado argentino es reconocido mundialmente por el propio enemigo británico, mientras que en el país aún falta madurez social.
La decisión política y la falta de defensa
Desde una perspectiva histórica, Bertone reflexionó sobre la decisión de ir a la guerra señalando que, tras casi 150 años de ocupación británica, "había que hacer algo" ya que por vías diplomáticas no se conseguía nada. Sin embargo, marcó una distinción clave entre la recuperación y la guerra posterior.

Según el veterano, la recuperación de las islas fue planificada con la esperanza de llegar a un diálogo, pero nunca se preparó el territorio para una defensa sostenida. Esto provocó que, al momento del contraataque inglés, las fuerzas argentinas quedaran "muy mal paradas" en términos logísticos.
"Hubo regimientos completos, como el 12 de infantería, que nunca recibieron su armamento pesado ni las cocinas de campaña", explicó Bertone sobre la organización. Esta carencia dejó a cientos de soldados sin sus previsiones básicas, influyendo directamente en el desenlace del conflicto.
La actualidad de las Fuerzas Armadas
El cordobés observa con esperanza el presente de las instituciones militares, señalando que actualmente "se está repuntando un poquito" en materia de defensa.
El veterano señaló que, tras años de desinversión, la infraestructura sigue siendo insuficiente y destacó que el Ejército ya comenzó a "equiparse con vehículos" para recuperar su operatividad.

Bertone valora positivamente que sectores especializados, como las líneas de comandos, ya dispongan de "buen armamento de primera". Para el excombatiente, este fortalecimiento gradual es el camino necesario para que el país recupere su capacidad de custodia y protección de los intereses nacionales.
Por último, utilizó una metáfora contundente para explicar a los jóvenes la importancia de la defensa nacional: "Hagan de cuenta que Argentina sin armas es como su casa sin ventana y sin puerta". Según su visión, sin medios para defender lo propio, "entra cualquiera la hora que quiere y se lleva lo que quiere".



