Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago
Las notas periodísticas sobre la proliferación de malezas y yuyos en espacios públicos son como La Chica del Verano: un clásico de la temporada. Diego Marconetti.
Las notas periodísticas sobre la proliferación de malezas y yuyos en espacios públicos son como La Chica del Verano: un clásico de la temporada. Lo cual, pese a parecer gracioso, no deja de preocupar por la ineficiencia que presentan año a año los encargados de que eso no suceda. La mayor parte del mantenimiento de los espacios verdes de la ciudad de Córdobaestá a cargo de una empresa estatal compuesta por municipios del sur de la provincia: Desarrollos del Sur. El sábado pasado, este diario publicó un informe sobre cómo los yuyales avanzaban sin control sobre en varios de los lugares que deben ser mantenidos por esta firma estatal.Desde la empresa prometieron que en 10 ó 15 días esosespacios estarían en condiciones, ya que las lluvias habían complicado los trabajos. Lasituación, varias de las causas y la respuesta se repiten enel caso del cementerio SanVicente: las lluvias favorecen la proliferación, y en 10 días o un mes estará de nuevo en condiciones. Ahora llega la pregunta del millón de pesos: ¿No se puede prever esta situación? Si se sabe desde la escuela primaria que en Córdoba los inviernos son secos y los veranos lluviosos, ¿Cómo es posible que los funcionarios municipales no tomen las previsiones para evitar que en varios puntos de la ciudad no se reproduzcan paisajes selváticos?En todo este panorama hay otro dato irritante. En 2010, más de tres mil vecinos fueron multados por no eliminar yuyos o malezas de terrenos baldíos o veredas. Las multas son aplicadas por el mismo municipio que no cumple con desmalezar los espacios que tiene a su cargo, sin que nadie pueda cuestionar su autoridad moral para hacerlo. No hay mejor síntesis que la conocida frase "haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago".

