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Hay más becas para investigación, pero son sólo el 5% del total

En 10 años subió 118,9% la cantidad de científicos y 166%, los becarios en casas de estudio privadas. Pero aún representan una pequeña parte del total de investigadores del sistema.

01 de noviembre de 2013 a las 12:30 p. m.
Hay más becas para investigación, pero son sólo el 5% del total
Taller. En el encuentro de ayer en la UCC hubo investigadores y rectores de universidades privadas (Raimundo Viñuelas).

Un documento preparado para el taller "La investigación en las universidades privadas 2013" que se dictó ayer en la Universidad Católica de Córdoba (UCC) revela un exponencial crecimiento cuantitativo de investigadores y becarios de las unidades académicas privadas. Sin embargo, siguen repre­sentando apenas el cinco por ciento del total de investigadores del país. "Si hay algo que creemos en esta universidad, es que las investigaciones aborden los problemas de las inmensas mayorías. La universidad debe encarnarse en los pobres y no debe desentenderse del contexto y la realidad a la cual se debe", afirmó el rector de la UCC, Rafael Velasco, al dar inicio al taller al que acudieron más de 100 rectores e investigadores de todo el país. "¿Los pobres y excluidos encuentran en las universidades un aliado? ¿Nuestras agendas investigativas son agendas de la exclusión? ¿Qué incidencia real tienen nuestros papers e investigaciones sobre los pobres?", interpeló Velasco a los académicos, y aseguró: "Toda ciencia que no quiera ser alienante ni insignificante debe tener como objetivo cambiar la realidad"."Uno de los aspectos que estamos valorando es la inserción del sistema de las universidades privadas en el marco de las políticas públicas para la expansión de la ciencia y tecnología para la asociación entre el de­sarrollo y la investigación cien­tífica", explicó el presidente del Consejo de Rectores Universi­tarios Privados (Crup) y rector de la Universidad Fasta, Juan Carlos Mena. Ante ello, Mena sostuvo que son necesarios cambios que requieren de una actualización de las unidades académicas ante la aparición de proyectos de un modelo económico y social que constituyen un nuevo paradigma en el modo de hacer investigación, más asociada al contexto de aplicación.Las universidades privadas tuvieron un importante y visible crecimiento en sus áreas de investigación, según señala un estudio elaborado por Osvaldo Barsky y Gabriela Giba. De 2001 a 2011, pasaron de tener 1.479 investigadores a 3.237, es decir, un 118,9 por ciento más y de 275 becarios a 732, que representa un incremento de 166,2 por ciento. Sin embargo, siguen siendo pocos en comparación del total de investigadores de universidades públicas, ya que al 2011 sólo representaban el 5,25 por ciento y el 4,20 por ciento sobre el total de becarios del país.Los académicos coincidieron en el crecimiento de la incorporación de investigadores del Conicet radicados en las universidades privadas.Otro dato para perfilar a los investigadores argentinos es la disciplina sobre la que en su mayoría fueron formados. Las ciencias sociales lideran el ranking tanto en las universidades públicas como privadas y luego le sigue –en el caso de las privadas– Ciencias Médicas, y en el caso de las públicas, Ciencias Exactas y Naturales. Respecto al género, se notó un incremento de las mujeres al campo de la investigación pero los hombres siguen siendo mayoría. La mayoría de los investi­gadores del país –76,3 por ciento– se concentra en la Ciudad de Buenos Aires. Le siguen la ­provincia de Buenos Aires y Córdoba. Inversión El documento presentado demuestra que los gastos en actividades científicas y tecnológicas crecieron más para las universidades públicas (con un aumento interanual de 867,22 por ciento) contra las privadas (602,50 por ciento). Respecto a los gastos en investigación y desarrollo, se da la misma tendencia: 855,41 por ciento de crecimiento en las universidades estatales, frente al 587,01 por ciento para las privadas. "El gran crecimiento de la inversión estatal y de las empresas en el período opaca en términos relativos el crecimiento de la inversión de las universidades privadas, que de todas maneras incrementaron su inversión en moneda constante en un 60 por ciento en este decenio, a lo que debe sumarse los salarios de los investigadores de Conicet y becarios incorporados que aumenta su capacidad operativa", concluye el estudio de Barsky y Giba.