“Hay laxitud para exigir las adecuaciones”
nalizada la tarea como director ejecutivo de Médicos sin Fronteras en Italia, regresé al país para comprometerme en la promoción y defensa de los derechos de las personas discapacitadas. Sergio A. Solomonoff.
Finalizada la tarea como director ejecutivo de Médicos sin Fronteras en Italia, regresé al país para comprometerme en la promoción y defensa de los derechos de las personas discapacitadas. Resulta aberrante el olímpico desprecio general a la legislación vigente y que tan lentamente se avance en la dignificación y mejoría de las condiciones de inclusión de estos ciudadanos. En Villa General Belgrano, la realidad de las personas discapacitadas –residentes y turistas– es subestimada por funcionarios públicos y operadores privados. En 2008 inicié gestiones dirigidas a recordar las obligaciones de ley que imponen a ambos actores el respeto de las normas y la ejecución de acciones concretas para erradicar las humillantes situaciones que se presentan. Hasta hoy, nada sustancial sucede. Respuestas vagas, ambigüedades oratorias, declaraciones de intención que se diluyen en el tiempo, justificaciones burocráticas, descargas recíprocas de responsabilidad, todos instrumentos al servicio de la no-decisión, la no-solución. Sin solución. La iniciativa privada, primera y mayor beneficiaria de la actividad económica de la localidad, debe colocarse dentro de la ley: alojamientos adaptados; sanitarios especiales en bares y restaurantes; transporte accesible; eliminación de barreras arquitectónicas. Pero hay laxitud de las autoridades al momento de exigir tales adecuaciones. Me he dirigido a organismos nacionales (Defensoría del Pueblo de la Nación; Inadi) y provinciales (Defensoría del Pueblo; Secretaría de Derechos Humanos; Agencia Córdoba Turismo, Dirección de Discapacidad), a la espera de su intervención, sin excluir la vía judicial. Pero la situación de Villa General Belgrano es única en el ámbito provincial. En todos los casos, hechos comprobables y medibles deben producir, a beneficio de quienes son justamente amparados por su condición diversa, soluciones de inclusión en dignidad.*Exdirector de Médicos sin Fronteras. Comunicador social, padece una discapacidad motriz.

