Día Mundial de la Voz. Lo que estás haciendo en las videollamadas que daña tu voz sin darte cuenta
El uso intensivo de reuniones virtuales modifica la forma de hablar y puede generar fatiga vocal. Qué dicen los especialistas.
Cada vez más frecuentes en el trabajo y la vida cotidiana, las videollamadas se convirtieron en un factor silencioso de deterioro de la voz. En el marco del Día Mundial de la Voz, especialistas alertan que hablar frente a una pantalla puede llevar a forzar el tono y la intensidad sin que la persona lo perciba.
La logopeda Laura Martín, experta en salud vocal, explicó que este fenómeno se vincula con la falta de contexto comunicativo en entornos virtuales. "En una reunión presencial se controlan la distancia, el ruido y el lenguaje corporal. En videollamada, esa referencia se pierde", señaló en diálogo con Europa Press Salud Infosalus.
Por qué las videollamadas afectan la voz
Según la especialista, al no percibir claramente al interlocutor, muchas personas tienden a elevar el volumen o a hablar en un tono más agudo. Esto ocurre porque el cerebro interpreta que el otro está más lejos de lo que realmente está.
"Se olvida que quien escucha tiene auriculares o parlantes. No es necesario hablar más fuerte", advirtió Martín. Esta conducta, sostenida en el tiempo, puede generar fatiga vocal e irritación en las cuerdas vocales.
Además, la postura frente a la pantalla influye. Permanecer sentado durante largos períodos reduce el uso del lenguaje corporal y desplaza toda la carga expresiva hacia la voz. Esto provoca una sobreexigencia del aparato fonador.

Hábitos cotidianos que dañan la voz
El problema no se limita a las videollamadas. La especialista indicó que existen otros hábitos diarios que afectan la salud vocal, muchas veces sin que las personas lo adviertan.
Uno de los principales factores es la falta de hidratación. Las cuerdas vocales pueden vibrar hasta 220 veces por segundo en mujeres y entre 100 y 150 en hombres. Este uso constante genera desgaste, que se agrava si no hay suficiente consumo de agua.
También influye hablar en ambientes ruidosos o elevar la voz de manera sostenida. "Los músculos de la laringe se fatigan igual que cualquier otro músculo del cuerpo", explicó.

El impacto del descanso y el consumo
El descanso insuficiente es otro factor clave. Dormir mal impide la recuperación muscular y puede generar inflamación en la zona vocal. A esto se suma que respirar por la boca durante la noche reseca la garganta.
En cuanto a hábitos de consumo, el tabaco y el alcohol tienen efectos negativos. El primero empeora la calidad respiratoria y reseca la garganta, mientras que el segundo deshidrata y puede favorecer patologías como el reflujo laringofaríngeo.
La cafeína, en tanto, no hidrata las cuerdas vocales y puede afectar el sueño si se consume en exceso, lo que indirectamente impacta en la voz.
Claves para cuidar la voz en el trabajo remoto

Los especialistas coinciden en que no existen soluciones inmediatas para recuperar la voz dañada. El cuidado debe ser preventivo y sostenido en el tiempo.
Reducir la intensidad al hablar en videollamadas, mantener una buena hidratación y respetar las horas de descanso son algunas de las medidas más recomendadas para preservar la salud vocal en contextos digitales.



