Tabaquismo. Hacer ejercicio reduce el deseo de fumar en minutos: lo que dice el mayor estudio sobre el tema

Una revisión con más de 9.000 participantes confirma que incluso una sola sesión de ejercicio disminuye las ganas de fumar y mejora levemente las tasas de abandono.

15 de mayo de 2026 a las 09:41 a. m.
Hacer ejercicio reduce el deseo de fumar en minutos: lo que dice el mayor estudio sobre el tema
Caminar, correr o hacer yoga: el ejercicio que ayuda a combatir el deseo de fumar (incluso en una sola sesión).

Una sola caminata, una clase de yoga o una sesión intensa en el gimnasio pueden ser suficientes para reducir el deseo de fumar en cuestión de minutos. Esa es una de las principales conclusiones de la revisión sistemática más extensa realizada hasta la fecha sobre el vínculo entre ejercicio físico y cesación tabáquica, publicada en el Journal of Sport and Health Science.

El estudio, dirigido por investigadores de la Alianza para la Investigación en Ejercicio, Nutrición y Actividad (ARENA) de la Universidad de Adelaida, en Australia, analizó 59 ensayos controlados aleatorios con 9.083 participantes.

Los números del estudio

Caminar, correr o hacer yoga: el ejercicio que ayuda a combatir el deseo de fumar (incluso en una sola sesión).
Caminar, correr o hacer yoga: el ejercicio que ayuda a combatir el deseo de fumar (incluso en una sola sesión). (Science Direct)

Quienes participaron en programas de ejercicio tuvieron un 15% más de probabilidades de lograr abstinencia continua del tabaco que quienes no lo hicieron. En otros 18 ensayos, el ejercicio aumentó la abstinencia de siete días en un 21%.

Además, las personas que hacían actividad física fumaban en promedio 2,12 cigarrillos menos por día

Los beneficios más notorios se registraron en los estudios de sesión única. El ejercicio produjo reducciones de moderadas a significativas en los antojos de nicotina, y esos efectos permanecieron visibles 10, 20 y hasta 30 minutos después de la actividad.

El ejercicio de mayor intensidad resultó el más eficaz para disminuir el deseo agudo de fumar. Este efecto es particularmente valioso en los momentos de mayor riesgo de recaída.

Qué tipo de ejercicio funciona mejor

La revisión incluyó ejercicio aeróbico, entrenamiento de resistencia, yoga, entrenamientos de alta intensidad e intervenciones basadas en el estilo de vida. El ejercicio aeróbico mostró los mayores beneficios para la abstinencia continua en programas a largo plazo.

Sin embargo, los investigadores aclaran que el ejercicio no redujo significativamente los antojos a largo plazo en los programas de entrenamiento, y que la certeza de la evidencia sobre los resultados de abstinencia se considera baja por problemas de heterogeneidad y sesgo.

En 2009, investigadores de la Universidad de Exeter, en el Reino Unido, revelaron por primera vez que cambios en la actividad cerebral inducidos por el ejercicio físico pueden ayudar a reducir el ansia de fumar.

Un complemento, no un reemplazo

Caminar, correr o hacer yoga: el ejercicio que ayuda a combatir el deseo de fumar (incluso en una sola sesión).
Caminar, correr o hacer yoga: el ejercicio que ayuda a combatir el deseo de fumar (incluso en una sola sesión). (Europa Press)

Los autores del estudio son explícitos, el ejercicio no debe reemplazar los tratamientos establecidos para dejar de fumar (como la terapia de reemplazo de nicotina, los medicamentos o la terapia psicológica), sino sumarse como estrategia complementaria.

Una brecha del estudio es la ausencia de investigaciones sobre vapeo: ninguno de los 59 ensayos analizó el abandono del cigarrillo electrónico, que los autores identifican como una prioridad urgente para futuros estudios.

El estudio concluye que el ejercicio (económico, accesible y con múltiples beneficios adicionales para la salud) puede ayudar a más personas a superar los momentos más críticos del proceso de dejar de fumar.