Habitual elevado a extraordinario
Sobre la banda de música de la Escuela de Suboficiales de Gendarmería de Jesús María. Claudio Minoldo.
El 24 de mayo pasado, durante la velada de gala que se llevó a cabo en el Cine Teatro Gianelli, la banda de música de la Escuela de Suboficiales de Gendarmería de Jesús María desplegó su repertorio habitual que navega desde los géneros populares hacia la música clásica, sacra y el jazz.
Y a nadie en la ciudad le asombró el espectáculo ni corrió a colgar el video del evento en Internet, aunque incluía parte del repertorio que desde la semana pasada los hizo populares en todo el país. Es que, en esta parte del norte cordobés, todos saben que la banda tiene la ductilidad suficiente para presentar un repertorio de música de películas, un concierto de música barroca o acompañar a intérpretes de tango y folklore. Además, pueden hacerlo de manera entretenida y sin la marcialidad que impone la ejecución de las típicas marchas militares. Pueden interpretar una cumbia de moda, incluso, y deben hacerlo con un poco de coreografía porque se trata de un género que se ejecuta en parte con un instrumento musical y en gran parte con el cuerpo.
Es precisamente ese desacartonamiento el que ha generado que infinidad de municipios e instituciones se estén disputando por estos días la participación de la popular orquesta en los festejos patrios que siguen: Día de la Bandera, desfile del Día de la Independencia, celebraciones escolares, veladas de gala, entre otros.
El acercamiento que sintió la gente con el espectáculo que dieron los músicos durante los eventos previos al 25 de Mayo ha generado no menos de cuatro grupos en la red social Facebook ("Yo banco a la banda de Gendarmería", "Yo banco a la Banda de la Gendarmería Córdoba", "Que no sancionen a los de la Banda de Gendarmería" y "Para que no sólo \'no sancionen\' sino que feliciten a la Banda de Gendarmería"), en los que unas cuatro mil personas se pronunciaron a favor del concepto escénico que ofrecieron los músicos.
Las autoridades de la escuela tienen en sus manos la posibilidad de pronunciar ese acercamiento. Ojalá sepan interpretar el mensaje que la comunidad les envió apoyando a los músicos y entiendan que los reglamentos no son compartimientos estancos ni absolutos, sino marcos generales que deben acompañar los cambios que demanda la sociedad.

