Gremios aeronáuticos creen que la falla pudo ser un sabotaje
Apuntan contra un grupo de 10 controladores aéreos que pertenecen a la Fuerza Aérea. Señalan que esos empleados quieren perjudicar a las empresas estatales.
Buenos Aires. Los principales dirigentes de seis gremios aeronáuticos consideraron ayer "sospechosa" la falla generalizada en los sistemas de comunicación, que paralizó el lunes durante siete horas la actividad aérea en Ezeiza, Aeroparque y San Fernando. Los sindicalistas relacionaron el problema con la actuación de "sectores que están saboteando" a las aerolíneas de bandera para "favorecer un clima privatista". Afirmaron que el desperfecto se registró tres días después de una reunión que tuvieron con el ministro de Defensa, Arturo Puricelli, a quien plantearon que un grupo de 10 controladores aéreos de origen "militar", y que se desempeña "bajo la órbita" del Ministerio, ha "dejado claras sus intenciones de sabotear el buen funcionamiento de las empresas estatales". Al respecto, los gremialistas indicaron que los controladores señalados ante el ministro Puricelli "perciben sus salarios de la Fuerza Aérea", por lo que resaltaron que tienen estado militar". "Funcionan en un plan concebido para generar imagen negativa del sector aeronáutico en la opinión pública, como método para favorecer un clima privatista" y, "luego, vender las empresas a manos de empresarios amigos", opinaron en un comunicado.Los sindicalistas dijeron que "es claro que la falla, cualquiera sea el origen, ha puesto en vilo a todo el sector aeronáutico, pues atenta contra la seguridad aérea". En tal sentido, reclamaron una "profunda investigación" del hecho "para determinar en cualquier caso los responsables".El texto fue firmado por Jorge Pérez Tamayo, presidente de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (Apla); Edgardo Llano, secretario general de la Asociación del Personal Aeronáutico (APA); Juan Pappalardo, secretario adjunto de la Asociación del Personal Técnico Aeronáutico (Apta) y Omar Torres (Atepsa), entre otros.Los vuelos comenzaron a normalizarse lentamente en los primeros minutos de ayer.

