Extorsión. Grabó a una mujer con anteojos inteligentes y le exigió dinero para borrar el video
Una joven denunció en Londres que un hombre registró sus movimientos sin consentimiento en un centro comercial y luego le ofreció eliminar las imágenes a cambio de un pago.
Una mujer identificada como Alice denunció ante la policía de Londres haber sido víctima de una extorsión tras ser filmada con anteojos inteligentes sin su autorización. El caso, reportado originalmente por la BBC, enciende las alarmas globales sobre los riesgos de privacidad vinculados a los nuevos dispositivos de tecnología de vestir.
El incidente ocurrió en un centro comercial de la capital británica, donde un hombre se acercó a la joven bajo la apariencia de un "aspirante a influencer". Según el relato de la víctima, el sujeto intentó entablar una conversación con fines de seducción mientras grababa todo el encuentro de forma oculta.
Filmación sin consentimiento
Alice relató que en ningún momento advirtió que el hombre portaba un dispositivo de captura de video. "No tenía un teléfono en la mano, tampoco una cámara apuntándome", explicó la mujer al recordar el momento del abordaje.
Días más tarde, una amiga le envió el video, el cual ya circulaba en redes sociales. Al contactar al responsable de la cuenta para solicitar que elimine el clip, la joven recibió una propuesta de carácter económico.
El "servicio de pago" para borrar imágenes
El hombre respondió a la solicitud de baja del video con una oferta directa de extorsión. "Suelo ofrecer la eliminación como un servicio de pago. Si querés que proceda, avisame y hablamos de las condiciones", fue el mensaje enviado a la víctima.
Ante esta situación, la mujer decidió no acceder al chantaje y radicó la denuncia ante la policía local. "Me sentí indefensa. No sabía a quién acudir ni adónde ir", manifestó Alice tras el episodio que vulneró su intimidad.
Límites legales y tecnológicos
A pesar de la denuncia, la investigación policial no pudo avanzar debido a la falta de información concreta sobre el autor y el tipo de dispositivo utilizado. Por su parte, el hombre negó las acusaciones de acoso a través de un correo electrónico, aunque mantuvo su identidad en reserva.
Si bien plataformas como TikTok eliminaron el video por violar sus políticas de privacidad, el sujeto volvió a publicar el contenido en otros sitios web. El caso reabre el debate sobre el uso de smartglasses y la facilidad con la que permiten realizar grabaciones con absoluto disimulo.

