Gente de bajos recursos
Gente de bajos recursos también serían aquellos políticos que no tienen pruritos éticos. Juan Carlos Carranza.
En general, siempre tendemos a enmascarar a la pobreza con eufemismos tales como "gente de bajos recursos" o "personas de escasos recursos". Esta columna intentará clarificar a quién correspondería en realidad este extendido concepto de personas de bajos o escasos recursos.En fútbol, por ejemplo, una persona de escasos recursos sería aquel zaguero que en lugar de salir jugando, revienta la pelota a cualquier lado; o el arquero al que se le escapa de las manos una pelota fácil y ésta se transforma en gol; o el árbitro que no ve un penal delante de sus narices (cualquier similitud con la realidad es mera coincidencia).En esa línea, persona de bajos recursos podría ser Dominique Gaston André Strauss-Kahn, director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), quien habría arremetido como un vulgar sátiro contra una mucama africana de 32 años de un hotel de Manhattan, Nueva York.Personas de bajos recursos también serían, según esta analogía, aquellos políticos que no tienen pruritos éticos y prometen lo que saben que no van a cumplir.Un párrafo de la canción de Joan Manuel Serrat Algo personal sirve para decorar este momento: "Hombres de paja que usan la colonia y el honor / para ocultar oscuras intenciones / tienen doble vida, son sicarios del mal / Entre esos tipos y yo hay algo personal".Cacho Yerom, consultor permanente de esta columna, poco dotado en recursos intelectuales pero con una lucidez mental intachable, nos acerca una reflexión un tanto apasionada, quizá (y apresurada, también): "La conducta de Dominique Gaston André no me sorprende, si es la manera con la que el FMI actuó con los países emergentes". Extraordinarios recursos. Como conclusión, deberíamos revisar el apelativo "escasos recursos" con el que desafortunadamente llamamos a las personas que viven en la pobreza. Si observáramos con detenimiento, descubriríamos que ellos tienen extraordinarios recursos para sobrevivir todos los días. Extraordinarios recursos tienen aquellas personas que perdieron su trabajo y superan la vergüenza de tener que salir a vender baratijas en la calle. Extraordinarios recursos tienen aquellos que, cuando los tientan para salir a robar, salen a hacer changas. Esa gente, verdaderamente, no tiene escasos recursos.

