Independientes. ¿Tu gato te extraña? Un estudio revela que no dependen de sus dueños para sentirse seguros

Una investigación de la Universidad de Lincoln determinó que, a diferencia de los perros, los gatos mantienen su autonomía incluso en situaciones de estrés.

28 de julio de 2026 a las 11:24 a. m.
¿Tu gato te extraña? Un estudio revela que no dependen de sus dueños para sentirse seguros
Los gatos adultos mantienen su autonomía y no dependen de sus dueños para obtener un sentido de seguridad y protección.

Para millones de personas, el gato es el compañero ideal por su facilidad de cuidado y capacidad para estar solo durante largas jornadas. Sin embargo, un análisis científico desafía la percepción humana sobre el vínculo afectivo y la seguridad que estos animales reciben de sus cuidadores.

Investigadores de la Escuela de Ciencias de la Vida de la Universidad de Lincoln, en el Reino Unido, aplicaron una versión adaptada de la "Prueba de la Situación Extraña" de Ainsworth. Esta técnica se utiliza habitualmente para medir el apego en niños y perros hacia sus figuras de protección.

El estudio, liderado por los expertos Alice Potter y Daniel Simon Mills, analizó el comportamiento de 20 parejas de gatos y sus respectivos dueños en un entorno desconocido para los animales. El objetivo fue evaluar si el humano actúa como un "refugio seguro" para el felino.

El mito del refugio seguro

Los gatos adultos mantienen su autonomía y no dependen de sus dueños para obtener un sentido de seguridad y protección.
Los gatos adultos mantienen su autonomía y no dependen de sus dueños para obtener un sentido de seguridad y protección. (Magnific)

Los resultados indicaron que los gatos domésticos (Felis silvestris catus) no muestran signos de apego seguro hacia sus dueños. En la psicología del desarrollo, un apego seguro implica que el cuidador es percibido como un foco de seguridad en ambientes amenazantes.

A diferencia de lo observado en perros, la presencia del dueño no incrementó significativamente los comportamientos de juego o exploración en los gatos analizados. Tampoco se detectó que los felinos buscaran mantener contacto físico de forma constante con sus cuidadores en el test.

Según las conclusiones de Potter y Mills, estos resultados son consistentes con la visión de que los gatos adultos son típicamente autónomos en sus relaciones sociales. Esto significa que no dependen necesariamente de otros para obtener un sentido de protección.

Vocalizaciones y señales de estrés

Un dato relevante del experimento fue que los gatos vocalizaron con mayor frecuencia cuando el dueño abandonaba la habitación en comparación a cuando lo hacía un extraño. No obstante, los científicos advierten que este comportamiento tiene matices importantes.

"Estas vocalizaciones podrían ser una respuesta a la frustración por la partida del dueño, debido a refuerzos previos como la comida, más que un signo de angustia por falta de seguridad", explican las fuentes en la discusión del trabajo.

Incluso en los casos donde el gato se mostró inhibido o permaneció escondido durante la prueba, la presencia del dueño no logró mitigar esos efectos de estrés. Esto refuerza la idea de que el humano no es visto como una base de apoyo emocional indispensable.

Diferencias biológicas con los perros

Los gatos adultos mantienen su autonomía y no dependen de sus dueños para obtener un sentido de seguridad y protección.
Los gatos adultos mantienen su autonomía y no dependen de sus dueños para obtener un sentido de seguridad y protección. (Magnific)

La investigación subraya que los gatos han sido domesticados por un periodo mucho más corto que los perros y no han sido criados selectivamente para convivir estrechamente con las personas. Su sistema social natural no depende de vínculos de apego tan cerrados.

Mientras que el vínculo perro-humano se asemeja al de un niño con su padre, el gato mantiene una estructura de independencia marcada. Los autores señalan que, aunque los gatos prefieren a sus dueños, su necesidad psicológica de seguridad es distinta.

El estudio, publicado originalmente en la revista científica Plos One, destaca la necesidad de desarrollar nuevos métodos para caracterizar las características psicológicas del vínculo entre gatos y humanos. Por ahora, la ciencia confirma que tu mascota prefiere su propia autonomía.