Salud. Del furor en redes al consultorio: qué dicen los médicos sobre la sueroterapia intravenosa
Cada vez más personas recurren a la administración intravenosa de vitaminas para combatir el cansancio y recuperar energía. Cuándo puede ser una herramienta útil y por qué nunca debe reemplazar una evaluación médica ni los hábitos saludables.
El agotamiento permanente dejó de ser una excepción para convertirse en una de las consultas más frecuentes. Jornadas laborales extensas, estrés sostenido, descanso insuficiente y hábitos poco saludables hacen que muchas personas convivan con una sensación constante de falta de energía, aun sin padecer una enfermedad diagnosticada.
En paralelo, crecieron las propuestas orientadas a recuperar vitalidad de manera rápida. Entre ellas, la sueroterapia intravenosa ganó popularidad tanto en clínicas estéticas como en redes sociales, donde suele promocionarse como un tratamiento para combatir el cansancio, mejorar la hidratación o potenciar el rendimiento físico.
Sin embargo, el tema volvió recientemente al debate luego de que una creadora de contenido relatara en TikTok que terminó internada en terapia intensiva tras recibir un cóctel multivitamínico por vía intravenosa, un caso que reavivó las advertencias sobre la necesidad de realizar este tipo de procedimientos únicamente bajo supervisión médica.
Una herramienta médica, no una solución universal

La dermatóloga Florencia Paniego (MN 94.996) explica que el creciente interés por la sueroterapia refleja un cambio en la forma en que las personas entienden el cuidado de la salud.
"Cada vez son más las personas que llegan a la consulta con una sensación difícil de explicar, pero fácil de reconocer. No necesariamente están enfermas ni presentan una patología específica, pero refieren falta de energía, dificultades para concentrarse, alteraciones del sueño, estrés persistente y una sensación general de desgaste que impacta en su calidad de vida", señala la especialista.
Según Paniego, este escenario responde, en muchos casos, al estilo de vida actual más que a una enfermedad puntual.
"El cansancio constante no debería convertirse en un estado habitual. El cuerpo suele manifestarse cuando algo no está funcionando de manera óptima", sostiene.
En ese contexto, la especialista explica que la sueroterapia consiste en la administración intravenosa de vitaminas, minerales, antioxidantes y otros nutrientes seleccionados según las necesidades de cada paciente.
Pero advierte que no debe interpretarse como un tratamiento milagroso.
"Más allá de las tendencias, es importante comprender que no se trata de una solución mágica ni de una respuesta universal. Como toda intervención médica, debe indicarse de manera personalizada y en función de una evaluación previa que contemple el estado de salud, los hábitos y los objetivos de cada persona".
Cuándo puede estar indicada

La médica explica que existen situaciones en las que esta herramienta puede aportar beneficios concretos.
"La sueroterapia puede resultar una herramienta útil en determinados casos, especialmente cuando existen necesidades específicas de reposición de nutrientes, hidratación o acompañamiento de ciertos procesos de recuperación".
Entre los componentes más utilizados menciona vitamina C, vitaminas del complejo B, magnesio, aminoácidos y antioxidantes como el glutatión, cuya elección depende del cuadro clínico de cada paciente.
Primero, una evaluación médica
El auge de estos tratamientos también despertó advertencias dentro de la comunidad médica. Diversos especialistas coinciden en que la administración intravenosa de vitaminas no está exenta de riesgos y requiere una evaluación previa que descarte contraindicaciones, especialmente alteraciones renales, desequilibrios metabólicos o antecedentes de reacciones adversas.
Además, remarcan que complicaciones como flebitis, infecciones, reacciones alérgicas o trastornos cardiovasculares, aunque poco frecuentes, pueden ocurrir si el procedimiento no se realiza bajo protocolos adecuados o en ámbitos sin controles sanitarios.
Ningún suero reemplaza los hábitos saludables
Para Paniego, el crecimiento de estas terapias también refleja un cambio cultural.
"Vivimos un momento en el que las personas ya no buscan atención médica únicamente para tratar enfermedades. Existe una creciente conciencia sobre la importancia de prevenir, optimizar la salud y sostener una buena calidad de vida a largo plazo".
No obstante, aclara que el bienestar sigue dependiendo de los pilares clásicos de la salud: "Ninguna terapia reemplaza una alimentación equilibrada, el descanso adecuado, la actividad física regular y una correcta gestión del estrés".
Herramientas como la sueroterapia pueden formar parte de un abordaje integral cuando son indicadas con criterio médico y objetivos claros. Porque más allá de las tendencias, el verdadero desafío sigue siendo el mismo: escuchar las señales del cuerpo, comprender qué necesita cada persona y construir bienestar de manera sostenida en el tiempo.




