“Fuimos dando de baja de a uno la obra social”
Marina y Mario perdieron sus trabajos en relación de dependencia y cuentan cómo se las tuvieron que arreglar.
Marina y Mario perdieron sus trabajos en relación de dependencia y cuentan cómo se las tuvieron que arreglar.
“Este año ha sido de terror”, sintetiza Marina. En 2013, ella estaba en relación de dependencia y en 2014 le pasó lo mismo a Mario, su marido.
“Por suerte, hacíamos los dos cosas de manera independiente, en forma paralela al trabajo, y es lo que ahora nos está salvando”, dice. Ella lleva adelante un emprendimiento de ropa infantil, Batichembo. Pinta a mano las remeras y de hacer 20 al mes, está haciendo 600.
“Pero las pinturas no entran desde octubre pasado y necesitaría reinvertir lo que gano, pero no puedo porque de ahí comemos”, dice. Participa en todas las ferias que puede y, a veces, les cuesta conseguir los 150 o 200 pesos que cuesta la inscripción. Mario hacía trabajos como disc jockey, pero tuvo que ir vendiendo los equipos para subsistir. Ahora está haciendo trabajos de jardinería.
Con muchísimo esfuerzo, cubren la cuota del colegio de Rosario, de 6 años. Hace hockey en la escuela, que es económico, y nada más porque no da el presupuesto. “A mí me hubiera gustado tener otro hijo, pero soy muy pensante; no me puedo dejar llevar por emociones, quiero darle todo a Rosario, que tenga una buena educación y no negarle nada. Sería kamikaze tener otro hijo”, admite. Se cansa de enumerar los gastos que resignaron en los últimos meses. “No tenemos una vida muy social, cada salida cuesta dinero y no nos da el cuero”, dice. “Ahora no tenemos obra social, la fuimos dando de baja de a uno”, añade.
Por los trabajos, él tenía Galeno y ella Medifé, que no pudieron seguir pagando. La abuela ahora sumó a la nieta en Apross, pero el matrimonio se quedó sin cobertura.
“No pagamos alquiler (estamos en la casa de mis suegros). Si lo hiciéramos, sería el caos total”, agrega. “No me puedo comprar un par de zapatos ni tomarme una semana en las sierras. Mario dice que no se puede y yo digo que no, que tenemos que hacer algo, no me resigno”, subraya.

