Fue una muerte contra la diversidad sexual
Tras la confesión de Torres, el mayor interés acaso sea determinar agravantes y atenuantes ante una eventual condena.
Tras la confesión de Torres, el mayor interés acaso sea determinar agravantes y atenuantes ante una eventual condena. Por la defensa, ayer se apreciaron varios intentos de desacreditar a la víctima. De parte de la querella, de demostrar que fue un crimen originado en la discriminación, teniendo en cuenta que Natalia era homosexual. Durante el año y cuatro meses que ha transcurrido desde el asesinato, se ha producido una reivindicación de parte de numerosas organizaciones que luchan contra la lesbofobia y toda forma de discriminación y violencia contra la identidad sexual. Natalia Milisenda, querellante por la mamá de "Pepa", volvió a insistir que éste es un crimen generado por la intolerancia de Torres hacia la condición de lesbiana de la víctima. Consultada por este diario sobre cuáles eran los elementos que tiene para afirmar su postura, dijo: "Tenemos varios testimonios, actitudes, que había una buena relación entre la familia, que Nati le dio trabajo a Torres, que uno de los hermanos de Nati era amigo de él y varios motivos que indican que el rompimiento de la relación entre Nati y Torres fue porque Nati empezó a salir con su hija".Legalmente, a Torres no le cabe el agravante de la ley 23.592 que eleva la escala penal por discriminación, pero sólo por cuestiones de raza, nacionalidad o religión.Ayer hubo numerosas presencias a favor de la diversidad, para que el crimen se considere como producto de la discriminación. En las afueras de Tribunales II se concentraron militantes de Devenir Diverse, Pan y Rosas y otras entidades de derechos humanos y LGTB. Entre otros dirigentes, se notó la presencia de Bitín Baronetto (militante de derechos humanos), Carlos Vicente (viceintendente) y Leticia Celli (candidata del Frente de Izquierda).

