Tucumán. Femicidio de Paulina Lebbos: a 20 años, la Justicia absolvió a los últimos acusados y el caso quedó sin culpables

Tras dos décadas de espera y cuatro juicios orales, el tribunal de la Sala III dictó la absolución de la ex pareja de Paulina y del hijo de un exsecretario de la gobernación. La sentencia marca un cierre amargo para uno de los crímenes más resonantes de la historia tucumana, que sigue sumido en la impunidad.

06 de mayo de 2026 a las 11:14 a. m.
Femicidio de Paulina Lebbos: a 20 años, la Justicia absolvió a los últimos acusados y el caso quedó sin culpables
Paulina Lebbos.

Este miércoles los jueces Fabián Fradejas, Gustavo Romagnoli y Luis Morales Lezica decidieron absolver a César Soto (44) y a Sergio Kaleñuk. Soto, quien fuera pareja de la joven estudiante de Comunicación Social y padre de su hija, estaba acusado de homicidio agravado.

Con este veredicto, el asesinato de Paulina, ocurrido en febrero de 2006, permanece sin responsables materiales.

Falta de certeza y cargos retirados

El tribunal consideró que no se alcanzó el grado de certeza necesario para condenar a Soto.

Aunque el fiscal Carlos Sale había solicitado inicialmente la pena de prisión perpetua bajo la hipótesis de que el hombre había estrangulado a Paulina, los jueces no hallaron pruebas suficientes para sostener dicha acusación.

Por otro lado, la hipótesis que vinculaba a los denominados "hijos del poder" fue descartada en esta instancia.

El fiscal desistió de la acusación contra Sergio Kaleñuk, hijo del exsecretario privado de José Alperovich, al considerar que no existían elementos para vincularlo con el homicidio o el ocultamiento del cuerpo.

Una trama de encubrimiento sin autor material

Paulina Lebbos desapareció el 26 de febrero de 2006 tras salir de un boliche; su cuerpo fue hallado 13 días después a la vera de la ruta 341 con graves signos de violencia.

A lo largo de estos 20 años, la causa atravesó cuatro juicios.

Si bien nunca se halló al asesino, los procesos anteriores lograron condenas por encubrimiento agravado contra altos mandos.

Pese a que la Justicia probó una vasta red de protección oficial, el autor del crimen sigue libre, dejando el reclamo de su padre, Alberto Lebbos, sin la respuesta final que buscó durante dos décadas.