Eva Perón, "Lilita", Cristina y el voto femenino
El 11 de noviembre de 1951, 3,5 millones de mujeres debutaron en las urnas en la elección que reeligió a Juan Domingo Perón.
El 11 de noviembre de 1951, 3,5 millones de mujeres debutaron en las urnas en la elección que reeligió a Juan Domingo Perón. Era su segundo mandato como Presidente de la Nación. El 23 de septiembre de 1947, durante un acto frente a la sede de la Confederación General de los Trabajadores, el mandatario había firmado el decreto presidencial que le dio valor institucional a la ley nacional 13.030 y les otorgó a las mujeres de todo el país el derecho a sufragar al igual que los hombres.El gesto presidencial fue recibido con orgullo por la esposa de Perón, Eva Duarte, quien desde la llegada del justicialismo al poder, en 1946, bregó por que la norma fuera una realidad."Hay que reconocer que Eva, con el voto femenino, nos permitió a las mujeres participar con más fuerza y expectativas en la política", interpreta María Merciadri de Morini. "Lo digo con un poquito de envidia porque la Unión Cívica Radical tenía, desde mucho tiempo antes, varios proyectos de voto femenino elaborados por juristas notables pero que no prosperaron porque el radicalismo siempre fue un partido machista", se lamenta. –¿Y qué sensación le produce que una mujer ocupe la Presidencia de la Nación? –Por la presidenta de la Nación, Cristina (Fernández de Kirchner) he sentido un gran respeto. Cuando estuvo en el Congreso su labor fue descollante. Es, sin dudas, una mujer muy inteligente. Pero convirtió todo lo bueno en infamia cuando impulsó, con su marido, la ley de reforma del Consejo de la Magistratura.Merciadri de Morini sigue de cerca la labor parlamentaria de diputadas y senadoras nacionales. Dice que Elisa Carrió, a quien conoce y por quien siente afecto personal, "no miente cuando denuncia" casos de corrupción pero la ve "muy envalentonada" y por "la manera en que dice las cosas" cree "que produce cada vez más rechazo en la gente"."Hay otras legisladoras nacionales a las que les torcería el cogote porque, como mujer, me hacen sentir vergüenza ajena", dice y frena el impulso para no identificarlas.

