Este año habrá 63% más de tragamonedas
Lotería de Córdoba instalará en 2011 las 2.100 máquinas, ya autorizadas por ley en 2008.
Son 3.300 pero en el año 2011 llegarán a las 5.400. En vez de retroceder, las máquinas tragamonedas siguen avanzando en Córdoba. Lotería de Córdoba y los 17 municipios donde están instaladas acrecentarán su recaudación, la empresa concesionaria Compañía de Entretenimiento y Turismo (CET) elevará sus ganancias y los habitantes incrementarán sus apuestas. También es previsible que aumente la polémica por la implicancia social y económica que representa la promoción de la expansión de un juego que tiene por "clientes" a los sectores de recursos económicos medios y bajos de la sociedad.El plan de negocios que Lotería de Córdoba envió a la Legislatura para 2011 prevé habilitar las 2.100 tragamonedas ya autorizadas por ley. En 2008 se aprobó una ley promovida por el Gobierno cordobés para pasar de las tres mil slots existentes a 5.400. El canon demoró casi dos años la instalación, sólo 300 de las 2.400 autorizadas fueron incorporadas a varias salas. Ahora falta saber si las otras se distribuirán entre las 17 ciudades que ya tienen o si se sumarán nuevas localidades a la lista.En Lotería de Córdoba admiten que se analiza abrir salas en pueblos que no las tienen. Aseguran que hay una decena de municipios interesados, pero no precisan cuáles, para evitar que la controversia estalle allí antes de tiempo. Si hay ciudades que puedan estar seducidas, también es cierto que varias más ya han dictado ordenanzas para impedir que allí desembarquen las slots . Al menos, se sabe ya adónde no van a ir. Las que dijeron no. En Arroyito escucharon meses atrás el rumor de que una sala de slots podría desembarcar y una rápida movida de casi todos los sectores dejó anulada esa posibilidad. Primero, vecinos autoconvocados plantearon la inquietud. Luego, el municipio, concejales de todos los bloques, el Centro Comercial, iglesias, cooperativas, gremios y clubes se unieron y acordaron que se dicte una ordenanza que cierra las puertas en ese rubro. Antes, hubo otras que hicieron punta. Por ejemplo, Almafuerte hace cinco años que tiene una ordenanza que prohíbe la instalación de casinos y tragamonedas. En ese momento, fue el Centro Comercial e Industrial local el que la promovió, ante la versión de que podrían desembarcar junto a un proyecto de hotel. Río Tercero se sumó a ese criterio hace un año. También allí fue la entidad que nuclea a los comerciantes la impulsora del debate. En todos los casos, el argumento central es que el dinero que se vuelca al azar afecta la economía local, porque restringe recursos que irían al consumo y las actividades productivas, además de generar riesgos de adicción al juego (ludopatía) y de tentar a los sectores sociales de menores ingresos, agudizando su problemática. Muchas de las salas existentes están en ciudades turísticas. Se las justifica como un atractivo más. Sin embargo, Villa General Belgrano sancionó en 2007 una ordenanza que prohíbe los casinos y tragamonedas en su jurisdicción. Allí se planteó que no condice con el "perfil de turistas" al que aspiran, además de tener ya esa oferta en otras localidades cercanas, como Embalse y Alta Gracia.Santa Rosa de Calamuchita volvió a debatir el tema hace dos meses. Años atrás, se sancionó una ordenanza que sólo las permitía si llegaban acompañadas por un hotel de jerarquía o un emprendimiento magnitud. Este año, un empresario local planteó construir un centro comercial que las incluyera, pero fue rechazado.Hay más ciudades que las impiden: Río Segundo, Pilar y Colonia Caroya, entre otras. En Jesús María hubo versiones en 2005. Entonces, el municipio estableció que sólo autorizaría un casino convencional si llegaba atado a la inversión en un hotel cuatro estrellas, que la ciudad no tiene. En Sampacho, cerca de Río Cuarto, los concejales rechazaron hace dos meses la llegada de tragamonedas. La compañía CET preveía instalar en ese pueblo unas 100 máquinas. Las que dicen sí. Hay, de todos modos, algunas localidades que esperan las slots . Por ejemplo San Pedro, en Traslasierra, cuyo Concejo Deliberante las autorizó por unanimidad. El municipio hasta ofreció un edificio con ese fin. En la zona, Mina Clavero es la única con tragamonedas. En las ciudades donde ya están instaladas no parece haber rechazos para recibir más, al menos manifiestos e institucionales. La excepción es Río Cuarto, donde incluso el municipio está en juicio con CET.En Embalse, por ejemplo, el propio municipio solicitó a Lotería que le aumenten la cantidad de slots del casino local. Dicen que el canon sirve para financiar obras y servicios.

