Para ahorrar. El error que muchos cometen con el agua del aire acondicionado y cómo aprovecharla
El equipo produce entre 2 y 5 litros por hora de funcionamiento, suficiente para regar plantas, limpiar pisos y lavar el auto sin gastar agua potable.
Con cada hora de uso del aire acondicionado, el equipo drena hacia el exterior entre 2 y 5 litros de agua que la mayoría de los hogares descarta sin aprovechar.
Esa cantidad varía según la humedad y la temperatura del ambiente, pero en una jornada de calor intenso, como las que registra Córdoba en verano, un equipo doméstico puede eliminar entre 19 y 76 litros por día.
Cuando se utiliza el aire acondicionado como calefacción (modo calor), el ciclo de refrigeración se invierte. La unidad exterior absorbe el frío y se congela. Para derretir ese hielo, el equipo realiza ciclos de descongelación (desescarche), generando un importante goteo de agua.
El recurso no es potable, pero tiene propiedades que lo hacen útil para varias tareas del hogar.
Qué tipo de agua es

El proceso de condensación que ocurre dentro del equipo genera agua que se parece al agua destilada. No tiene sales minerales ni cloro, aunque puede contener bacterias, polvo u otros residuos del sistema.
Eso la convierte en una opción útil para usos domésticos donde el agua potable no es necesaria, pero no debe utilizarse para beber, cocinar ni en contacto con alimentos.
Para qué sirve y para qué no

Se puede usar en el riego de plantas, la limpieza de pisos y superficies, e incluso para lavar el auto. Al no contener minerales, no deja marcas de cal en vidrios ni carrocerías, lo que la hace especialmente práctica para esas tareas.
Para el riego, los especialistas advierten un límite: es apta para plantas no comestibles, pero conviene alternarla con agua de la canilla o fertilizante porque las plantas necesitan los nutrientes presentes en el agua potable.
"Con la adopción de estos pequeños hábitos no solo se crean espacios más sostenibles, sino que también se promueve un mayor entendimiento sobre los usos que comúnmente se les dan a los recursos. Generar conciencia es el primer paso para la reducción de la huella ambiental", señaló Víctor Guajardo, gerente general de Amanco Wavin Argentina.
Cómo recolectarla

No requiere modificaciones en la instalación. Al colocar un balde o recipiente en el desagüe del equipo no sólo se evitan conflictos en edificios sino que además se reduce el desperdicio de agua potable.
Una vez recolectada, conviene usarla dentro de las 24 a 48 horas para evitar la acumulación de bacterias, especialmente en verano. Los recipientes deben limpiarse con frecuencia.
El hábito no implica inversión ni cambios técnicos. La mayoría de las personas no se dan cuenta del potencial de esta agua y la tira por el desagüe.



