En Medicina, ellas son mayoría
De cada tres estudiantes que ingresaron a la carrera, dos son mujeres. En Ciencias Médicas, son el 63% de los egresados. Esto requiere algunos ajustes.
Es una realidad que se impone, sin tener en cuenta si lo que está sucediendo se acompaña, o no, de los cambios culturales pertinentes y de las adecuaciones necesarias en el sistema de salud para que la situación no impacte en forma negativa en la atención que se brinda a la población. El tema no es nuevo, pero cada año se hace más evidente al adquirir una mayor magnitud: en la medicina, a contramano de lo que sucedía pocas décadas atrás, los varones retrocedieron; hoy, ellas son mayoría. Pasa en Córdoba, en la Argentina y en todo el mundo.Y si bien este avance del otrora llamado sexo débil no es exclusivo del ámbito de la salud (las mujeres son, de hecho, alrededor del 66 por ciento de los egresados de toda la UNC) mientras en otras áreas profesionales la cuestión de género no involucra impactos específicos, por sus peculiaridades, esto sí estaría ocurriendo en el campo de la medicina.La cuestión volvió a ser puesta en foco hace pocos días durante la inauguración del ciclo lectivo de la tercera carrera de medicina creada en Córdoba, dependiente del Instituto Universitario de Ciencias Biomédicas de Córdoba (IUCBM), vinculado al Hospital Privado.En la oportunidad, su rector, Luis María Amuchástegui, informó a este diario que de los 55 ingresantes el 69 por ciento son mujeres. Y, a su turno, el exrector de la Universidad Nacional de Córdoba y exdecano de Ciencias Médicas, Hugo Juri, subrayó la inexorable feminización de la medicina, y también la necesidad de atender esa realidad y los nuevos requerimientos y adecuaciones en las políticas públicas que demanda. Que son imprescindibles, a su criterio, si se quiere evitar que en pocos años más se profundice la ya presente falta de algunas especialidades críticas y la carencia de médicos en el interior. No sólo estudiantes Los números, cada año, confirman la tendencia. En la Facultad de Ciencias Médicas de la UNC, ingresaron este año 644 estudiantes, de los cuales 409 fueron mujeres (64 por ciento) y 235 varones (36 por ciento), de acuerdo con los datos proporcionados por la unidad académica.En la Facultad de Medicina de la Universidad Católica de Córdoba, a su vez, la proporción de mujeres es aún mayor: de 120 ingresantes, 67 por ciento corresponde a estudiantes de sexo femenino, según informó la decana Analía Cudolá.Pero como esto viene sucediendo desde hace varios años, no sólo hay más mujeres entre los ingresantes. En la UNC, las estadísticas evidencian que las chicas ya son el 65 por ciento de los estudiantes activos de medicina (4.225 contra 2.295 varones), y también fueron el 63,1 por ciento de los egresados de la carrera entre marzo de 2013 y el mismo mes de este año (475 mujeres y 277 varones). Además, al haber más egresadas y tener, en general, mejores promedios, también predominan en las residencias, donde ellas representan alrededor del 70 por ciento de los médicos en formación. Los hospitales son de ellas En el sistema de salud de la provincia, si bien a nivel global y por una cuestión etaria, todavía hay más médicos que médicas (52 por ciento contra 48 por ciento, según datos de 2012). Las cosas cambian cuando se atiende a los nuevos contratos destinados a los hospitales que advierten sobre la realidad que se viene con prisa y sin pausa. Para cubrir la contingencia invernal por las infecciones respiratorias infantiles, esta semana se incorporaron por 90 días 178 profesionales a hospitales de la ciudad de Córdoba. De ellos, según precisó el secretario de Salud de la Provincia, Daniel Pizzi, sólo 23 son varones.Un ejemplo elocuente es la Unidad de Cuidados Intermedios abierta hace pocos días en el Hospital Pediátrico, donde 24 de los 25 profesionales son de sexo femenino.Ese establecimiento, a su vez, es uno de los tres de la Capital que es dirigido por una mujer, Silvia Ferreyra. A ella se suman Liliana Asís, en el Materno Neonatal, y Viviana González, en la Maternidad Provincial.En la ex Casa Cuna, además, el 80 por ciento del personal son mujeres, según precisó Ferreyra. Y también son mayoría en el Materno Neonatal. ¿Cómo impacta eso? Estudios realizados indican que, en general, las mujeres humanizan la medicina; tienen mejores habilidades para comunicarse con los pacientes y sus familiares; son más propensas a brindar apoyo emocional a los pacientes y a explicar lo que ocurre. En definitiva, todo apunta a una mejor relación médico-paciente, lo que suele redundar en beneficios para los enfermos. Pero al margen de lo que las profesionales suman en calidad de atención, en el día a día de la gestión, para la directora del Pediátrico, sería importante que en el sistema de salud se tuviera en cuenta que en las instituciones con fuerte presencia femenina hay muchos embarazos, y muchas profesionales con hijos pequeños, lo que demanda algunos ajustes. "Por ejemplo, en muchos casos durante la gestación las mujeres tienen que hacer reposo, lo que implica licencias que se suman a los seis meses que otorga la Provincia. Y normalmente no hay reemplazos para esas situaciones ni para las licencias por maternidad, lo que puede resentir la capacidad de atención", indicó.La situación más crítica al respecto se dio, precisó Ferreyra, en el invierno de 2009 cuando, por la pandemia de gripe A y la vulnerabilidad de las embarazadas, se otorgó licencia a todas las mujeres en período de gestación.A su vez, según informó Ferreyra, durante el primer año la jornada laboral de las profesionales se reduce en cuatro horas por lactancia, y en dos horas al año siguiente. "Pero, en general, no se contemplan reemplazos, a pesar de que en esos casos una guardia de 12 horas se convierte en una de ocho", indicó.En tal sentido, la médica informó que la ex Casa Cuna es el único hospital provincial donde las guardias son de 12 horas y no de 24, lo que también es más "amigable" para las mujeres, a las que se les dificulta más que a sus pares varones dejar la casa y los hijos durante un día entero.En otro orden, y en lo que hace a facilitar la inserción laboral de las profesionales que son madres de niños pequeños, Ferreyra dijo que en la Maternidad Provincial, en el Materno Neonatal y en el Misericordia se abrieron lactarios donde las mujeres que están amamantando pueden extraerse la leche y mantenerla refrigerada durante la jornada laboral para poder sostener la lactancia. "Para nosotros, en el Pediátrico todavía es un desafío, y estamos buscando un espacio físico para poder hacerlo", dijo. Otro tema importante apunta a proveer guarderías donde las madres profesionales puedan dejar a sus hijos. "No es lo ideal que estén en los hospitales, pero es un tema que hay que empezar a pensar cómo resolver", sostuvo Ferreyra.

