Emblema del interior profundo
La posición de Córdoba tuvo uno de sus principales respaldos en el prestigioso Equipo Argentino de Antropología Forense, que llevó a cabo la investigación antropológica y los análisis de laboratorio. Alejandro Mareco.
¿Las brumas de la duda seguirán acompañando los restos señalados como los de Juan Bautista Bustos, o cuando pasen los años, e incluso las generaciones, se habrán disipado y estos huesos que ayer entraron en la provincia con un cortejo emocionado serán sólo el faro del homenaje definitivo a uno de los más insignes cordobeses originales? La reacción de historiadores santafesinos al final de mayo pasado, cuando los restos estaban a punto de ser trasladados, cubrió el operativo de un manto de incertidumbre que por el momento no ha podido ser resuelto. La polémica disparó argumentos históricos en una y otra dirección, y acaso la posición de Córdoba tuvo uno de sus principales respaldos en el prestigio del Equipo Argentino de Antropología Forense, que llevó a cabo la investigación antropológica y los análisis de laboratorio.La discusión todavía está lejos de imaginarse concluida, pero la página que ayer se dio vuelta es todo un hito para la memoria histórica de los cordobeses. El operativo repatriación y el acto celebrado apenas cruzada la frontera con Santa Fe tuvo todo el peso de una convicción del Gobierno provincial, que desde hace meses esperaba por fin transitar el momento que se vivió ayer. El encuentro con los restos del prócer fue un objetivo ansiado por el gobernador Juan Schiaretti.Por lo pronto, aunque las opiniones no se rindan, lo que se sobrepone a todo es el rescate, por fin, de la figura del brigadier general Bustos, que tuvo muchos títulos como el de primer gobernador constitucional de Córdoba, héroe de la resistencia en las Invasiones Inglesas, guerrero de la Independencia, líder del Motín de Arequito, que se convirtió en abanderado del federalismo contra el centralismo porteño, entre tantos otros mojones que marcó en la naciente historia nacional.Pero, sobre todo, el que se rescata ahora, el que vuelve de un largo destierro a través de estos restos señalados, fue un luchador del interior profundo que soñó no sólo con el bienestar de los cordobeses, sino una nación más grande y más justa. De eso, no hay ninguna duda.

