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Elementos que alimentan la desconfianza

La Justicia tiene muchos interrogantes por contestar sobre el actual emplazamiento de la planta de Taym. De qué depende que Taym continúe trabajando

05 de abril de 2017 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Elementos que alimentan la desconfianza

Cuando se analiza el emplazamiento de algún emprendimiento que, potencialmente, puede afectar el ambiente y, por ende, a la salud de las personas, siempre se utilizan hipótesis de máxima que los pongan en riesgo.

Es habitual que los ingenieros hagan cálculos extremos en materia antisísmica cuando deben proyectar un puente, por ejemplo.

Algunas de las preguntas que se está haciendo la Justicia sobre el caso de Taym, la empresa de tratamiento de residuos peligrosos, van en esa dirección. Es decir, si eventos climatológicos, supuestamente “extraordinarios”, como el del martes de la semana pasada no fueron previstos cuando se autorizó la instalación de la planta.

Nuestro informe de Primer plano de hoy rescata la inquietud de los especialistas en relación con los efectos que tuvieron las modificaciones en los usos de suelo en torno de Taym, y cómo afectaron a las escorrentías.

Geólogos de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) dan su visión sobre el asunto: insistieron en que la planta de Taym está en un cauce esporádico, y que las condiciones de infiltración de los suelos fueron modificándose en los últimos tiempos debido a desmontes, usos agrícolas y nuevas urbanizaciones. Sostienen que habría que agregar un elemento más: la construcción de la autovía Córdoba-Río Cuarto.

Los interrogantes apuntan a brindar luz sobre dos cuestiones sensibles para los ciudadanos de Córdoba. Por un lado, saber si el actual emplazamiento de Taym es el correcto. Y segundo, confirmar o descartar si hubo contaminación con residuos peligrosos y si eso llegó a la planta potabilizadora de Aguas Cordobesas, la cual abastece a un 30 por ciento de 
la población de la ciudad de Córdoba.

Mientras tanto, los vecinos de Villa Parque Santa Ana, que se oponen al predio de enterramiento de Cormecor, ubicado en las cercanías de Taym, tienen motivos para seguir desconfiando.