El milagro de la identidad recuperada
Soledad Piñero es la primera víctima de una red de tráfico de bebés que pudo encontrar a su familia biológica. Había sido entregada por la partera Mafalda Journade. Estiman que, entre 1960 y 1985, miles de bebés fueron vendidos en Córdoba por esa mujer.
Soledad Piñero tiene 38 años. Supo, a los 5, que era adoptada. Su padre se lo contó en una plaza, mientras compartían un helado. "Después me dijo que me amaba, y no volvimos a tocar el tema", recuerda. Pero desde entonces, y durante más de 30 años, se omitió un nombre clave en la historia de Soledad: Mafalda Journade. Una partera que entre 1960 y 1985 habría vendido a miles de niños al nacer, en una clínica ilegal en barrio General Paz de la ciudad de Córdoba. Cuando era adolescente, Soledad empezó a sentir curiosidad por saber cuál era su familia biológica, pero su padre de crianza se oponía. "Cuando él fallece y yo quedo embarazada, se hizo más grande mi deseo de buscar a mi mamá", cuenta. Movida por esa fuerza, y junto a su madre del corazón, revolvieron la casa y en un cajón encontraron una tarjeta con el nombre de Mafalda Journade y la dirección de donde sus padres de crianza habían ido a buscarla al nacer. Esto ocurrió hace menos de dos años, y su historia cambió desde entonces. Se enteró de que su partera estaba acusada de formar parte de una red de tráfico de bebés. Luego de los partos, afirman que Mafalda Journade dormía a las madres y les decía que sus hijos habían muerto. La familia adoptiva de Soledad llegó allí tras perder cinco embarazos. "Yo sé que pagaron por mí", asegura la mujer. Según estima la organización Hermanas y Madres del Alma, un grupo de personas que quieren conocer su identidad biológica y que coinciden en que Journade fue su partera, en la clínica de esta mujer habrían nacido por lo menos unos 17 mil niños, que podrían haber sido vendidos. La mujer murió en 2011 y no hay causa judicial que pueda investigar por ahora lo ocurrido. Soledad fue la última en unirse a esta organización, hace más de un año, y la primera en encontrar a su familia biológica.
El abrazo con su hermano
Para que Soledad se encuentre con su familia tuvo que ocurrir una tragedia: la muerte de su madre, cinco días después del parto, en 1977. Por este hecho, Journade fue condenada a siete años de prisión. Salió a los cinco, por buena conducta.
Pero también fue por esta desgracia por la que Soledad pudo conocer su identidad. Durante el juicio, Journade declaró, y consta en el expediente, que la bebé de Ana Beatriz Piñero (mamá de Soledad) no había muerto, tal como le hizo creer a su familia, y que había sido entregada a otras personas. Por esa declaración conoció su apellido real y pudo juntarse con parte de su familia.
Daniel Piñero, uno de los tres hermanos de Soledad, cuenta que le sorprendió la aparición de su hermana, ya que toda la vida pensó que ella había muerto en el parto, y que como creyó esa versión (tenía 9 años cuando se lo dijeron) nunca se le ocurrió buscarla.
Soledad y Daniel pudieron mirarse a los ojos y darse un abrazo en noviembre último. Se encontraron en la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación en Córdoba. “Cuando la vi supe que era mi hermana. Sentí una alegría interna que no puedo explicar. Adentro me vibró todo. Hubo mucha conexión”, explica Daniel. Ambos aseguran que tienen una relación muy buena, pese a la cantidad de años de separación. Dicen que se entienden, y afirman que, más allá del parecido físico, tienen gustos similares. Para Daniel, encontrarse con Soledad fue “como ver a su vieja”. Dice que el encuentro hizo que se sintieran completos.
Soledad ya vio a su hermano Daniel y a su hermana Susana, pero le falta José, con quien se encontrará el mes que viene, porque está en el exterior.
También pasó por el cementerio donde están los restos de sus padres, a quienes no pudo conocer por el ocultamiento que sufrió. Pese a eso, cuenta que saber quiénes fueron sus progenitores fue reparador.
Apenas una condena
La partera Mafalda Journade estuvo presa cinco años por la muerte de la madre biológica de Soledad Piñero, ocurrida cinco días después del parto, por una supuesta mala praxis. Journade le dijo a la familia que Soledad también había muerto.
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