El invierno, sin juicios ni sabañones
"Estoy tiritando, Juan. A veces tengo la sensación de que Córdoba se corrió como la isla de Lost , y quedó a veinte kilómetros de Ushuaia". Germán Negro.
-Estoy tiritando, Juan. A veces tengo la sensación de que Córdoba se corrió como la isla de Lost , y quedó a veinte kilómetros de Ushuaia.
-Mire vecino, no es para quejarse tanto porque en el invierno tiene que hacer frío... Además, no sé si será la nieve o el viento, pero dicen que hay menos bichos. El año pasado gastábamos litros de alcohol para frotarnos las manos, pero ahora la Gripe A ni se asoma.
-A usted le gusta el invierno, Juan, porque no tiene que trabajar a la fresca. En el taxi, con calefacción, sólo se entera que está fresco porque ve a la gente emponchada.
-No provoque, vecino. Siento el frío con cada pasajero que sube, aunque entiendo que no es lo mismo que en otras actividades.
-Si, Juan, cuando hace frío me acuerdo de mi madre, que en sus comienzos fue maestra rural y debía viajar a las seis en sulky. Justo cuando comenzaba a bajar la helada, los sabañones le marcaban las manos laceradas.
-Bueno, hay mucha gente que tiene que trabajar con la escarcha sobre el lomo. Los policías de las esquinas, los vendedores de diarios, los tamberos, los arrieros, los recolectores de residuos, los placeros, los pescadores, los mineros, los albañiles y los cantores trasnochados, por mencionar algunos.
-Parece ser una cuestión de adaptar el cuero como un lobo estepario y aceptar lo que a cada uno le toca en suerte, Juan. Si trabaja de parrillero, en verano puede resultar tan cruel como atender una estación de servicio en la Altas Cumbres con helada.
-Si, es lo que trato de hacer. Pero, hay una situación que me causa el frío y no la puedo evitar.
-¿Se trata de su libido?, Juan.
-¿Qué me quiere decir? ¿Acaso duda de mi hombría porque descienda el termómetro? Justamente, lo que le quería decir, vecino es que el frío me pone de muy mal humor. Aunque lo aprecio, me dan ganas de insultarlo y, después, golpearlo hasta dejar bien calientes mis músculos.
-Epaaa... Viene mal la cosa, no lo esperaba. Como prevención, Juan, me voy a hacer una presentación a Tribunales.
-Vaya tranquilo vecino, vaya que no lo van a atender.
-¿Por? ¿Qué pasa?
-Igual que usted, tienen mucho frío.

