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El comercio que evalúa cerrar Francisco

El sector comercial es de los más castigados por la caída del consumo.

25 de noviembre de 2016 a las 12:01 a. m.
El comercio que evalúa cerrar Francisco
6.300 menos. Según Came, 2016 fue fatal para los comercios. (La voz)

"Yo tengo un comercio en la zona sur de la ciudad. Tenía una empleada que renunció porque se mudó a otra ciudad, pero a los dos meses me hizo juicio laboral y me pide 300 mil pesos. Tengo dos por tres las cloacas en la esquina, me asaltaron dos veces y ahora se viene el aumento de tasas y de la luz de nuevo... La verdad es que estoy pensando en serio en cerrar el local y vender a puertas cerradas". Esto dice Francisco, propietario de una zapatería que da a una avenida de gran tránsito. Pero él hace cuentas simples: cuatro de cada cinco clientas que entran a su local son conocidas; gente que ya le compró alguna vez o que primero ven la colección en Facebook y después pasan a medirse."Podría subsistir tranquilamente con mis clientas de siempre; hasta ganaría más plata, porque hoy tengo un montón de costos fijos por tener el local abierto", evalúa.Incluso, a las de siempre les hace planes en cuota "con la libreta" y se ahorra la quita del 27 por ciento que sufre con las tarjetas de crédito.El sector comercial es uno de los más castigados ante la falta de reacción del consumo. Los analistas hablan de una curva en forma de L, con un fuerte descenso en el primer semestre y un amesetamiento largo y preocupante para estos meses.Según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came), hay 6.300 comercios que cerraron sus puertas en 2016. Aunque la medición ya en este punto es imprecisa, es probable que muchos sigan funcionando como comercios, pero en espacios totalmente informales.Las redes sociales permiten eso: llevar la mercadería a domicilio, a las escuelas, a la oficina; o abrir el living de la casa un día a la semana. Por supuesto que eso no es posible en todos los rubros, pero muchos lo ensayan y les sale.En cuanto a lo tributario, la presión impositiva sigue alta y sin grandes modificaciones para 2017, aunque las organizaciones gremiales-empresariales celebran que tanto la Provincia como la Municipalidad se comprometieron en sus proyectos de presupuesto a no ir más allá de la inflación.La Provincia subió 30 por ciento los mínimos no imponibles y el sector sigue a la espera de la eliminación del 0,72 por ciento del Fondo de Incentivo de Obras Públicas que se les cobra a quienes facturan más de 100 millones de pesos anuales.La ilusión ahora pasa por ver cómo se moverá el consumo en las fiestas de fin de año, más vacaciones. Es probable que el Ahora 18 abarate la cuota de algunos bienes caros, pero la clave pasará por la mejora real del salario, sea vía bono, sea vía alivio en Ganancias o mejora directa por una inflación más controlada.Horacio Busso, de la Cámara local, cree que se "advierte ya cierta mejoría, aunque muy lenta y sólo en algunos rubros". Cita el caso de los alimentos, que recién en octubre pasado dejaron de caer. La otra esperanza del sector pasa por la llegada al mostrador de la mejora de tasas. "Hay bancos que te están llamando para ofrecerte plata; creo que habrá fondos más baratos disponibles", agrega Busso.Es que la fogata del consumo fue alimentada por múltiples vías hasta 2015, las que se redujeron drásticamente en este 2016. Lo cierto es que a puro gasto público es fácil exacerbar el consumo. El desafío, todavía lejos de lograrse, es lograrlo gracias a que haya más trabajo, más inversión productiva y, por ende, más crecimiento.