El alquiler que le desespera a Vanesa
“Es una pena que el Gobierno no pueda facilitar las cosas para la gente que puede pagar religiosamente una cuota”.
A Vanesa (29) y a su novio (31) los desvela el alquiler. No porque no puedan pagarlo, sino porque temen que lo tendrán que pagar toda la vida.
No tienen terreno y se ilusionaron cuando se anunció, en junio de 2012, la línea de créditos Procrear para la construcción de viviendas. Los fondos provienen de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) y los créditos son evaluados, administrados y otorgados por el Banco Hipotecario.
El interés va del 2,5 al 19 por ciento: a mayor ingreso, el interés es más alto. Los créditos se otorgan de 20 a 30 años de plazo, siempre con tasa fija, aunque en los primeros cuatro años el interés es bajo, y desde el quinto aumenta entre el 20 y el 80 por ciento.
La línea Procrear se dividió en dos: los que tenían terreno y los que no. Además, existe una variante para refacciones y otra para terminación o ampliación.
En Córdoba, unas 3.300 familias con terreno han sido beneficiadas (de los 44.865 créditos sorteados en el país), pero ninguna sin terreno.
Se anunció la construcción de 1.600 viviendas en los predios del Liceo Militar, que son del Estado, pero no se ha avanzado. Es más, antes Anses no permitía que un inscripto en el listado sin terreno pudiera cambiarse de plan. Ahora sí, lo que hace suponer que el Gobierno pretende que quien no tiene lote lo compre, ya que la opción de las tierras fiscales viene muy demorada.
Vanesa es una de las que se anotó ahí. Pasaron seis sorteos y nunca la llamaron. “Es una pena que el Gobierno no pueda facilitar las cosas para la gente de clase media, que puede pagar religiosamente una cuota y que no le pide nada de regalo. Creo, por momentos, que estamos destinados, si es que no me gano el Quini o cobro una herencia, a pagar un alquiler toda la vida”, dice.
La pareja podría pagar con comodidad una buena cuota hipotecaria. El crédito es la única posibilidad que tienen para acceder a una casa, porque, aun ahorrando tres mil, cuatro mil o cinco mil pesos por mes, le llevaría años comprar una propiedad promedio que, en Córdoba, supera los 750 mil pesos. Con el agravante letal de que los pesos se devalúan y los inmuebles, aun en dólares, cada vez valen más.
Ahora se ilusionaron con las dos nuevas variantes del plan Procrear que se anunciaron el miércoles pasado: una, para comprar una vivienda por estrenar; otra, para comprar el terreno y luego construir.
Los interesados pueden inscribirse en www.procrear.gob.ar (aunque la opción para inscribirse tiene dificultades) hasta el 19 de octubre y el 22 se realizará el sorteo de 130 mil créditos: 60 mil para terreno y construcción, 20 mil para vivienda por estrenar y 50 mil para la construcción con terreno.
Pero, lamentablemente, el anuncio tiene una severa limitación. Para comprar el terreno, Anses otorga un máximo de 100 mil pesos, siempre y cuando el costo total del lote no supere los 150 mil pesos (120 mil pesos para el tramo de ingresos de hasta seis mil pesos).
No hay casi tierra urbana a ese precio: 15.700 dólares blue o poco más de 26 mil dólares oficiales. En Anisacate, por ejemplo, hay lotes de 120 mil pesos sin servicios, o algo en La Calera por 150 mil a 170 mil pesos.
Podría admitirse que Anses financie sólo los 100 mil y que el resto provenga del ahorro del interesado, pero el límite de los 150 mil pesos derrumba cualquier expectativa. Es lo que le pasa, otra vez, a Vanesa.

