Córdoba. Cada vez más escuelas prohíben el uso del celular durante toda la jornada educativa

La mayoría de los establecimientos relevados por La Voz adoptaron normativas desde este ciclo lectivo. Cuáles son los fundamentos y criterios más utilizados.

17 de marzo de 2026 a las 06:35 p. m.
Cada vez más escuelas prohíben el uso del celular durante toda la jornada educativa
El colegio Cinco Ríos implementó unos cofres donde los alumnos guardan sus teléfonos celulares antes de ingresar a clases.

El inicio del ciclo lectivo 2026 trajo consigo un cambio trascendental en el sistema educativo de Córdoba, en línea con algunos cambios que ya se ven en otras jurisdicciones, con respecto al uso del teléfono celular por parte de los estudiantes: son cada vez más los establecimientos que prohíben su uso durante toda la jornada en el nivel secundario.

Un relevamiento de este diario a más de 60 instituciones, principalmente de la ciudad de Córdoba, determinó que la mayoría de ellas impiden el uso del celular y otros dispositivos electrónicos (relojes inteligentes, auriculares y tablets) en horario de clase, recreos y demás actividades.

Entre las instituciones que persiguen una restricción más completa están el Cinco Ríos, El Torreón, La Salle, María de Nazareth, Castelfranco, Del Carmen, Madres Escolapias, San Pedro Apóstol, Academia Argüello, San Patricio, Jockey Club, Instituto Nuestra Señora, Fasta Villa Eucarística y San Domingo de Guzmán, Dante Alighieri, Santo Tomás, Jesús María, Jesús María La Calera, Colegio de María, Adoratrices, Villada, Renault, Manuel Lucero, José Peña, San José Sol de Mayo, Parroquial San José, Nuestra Señoral del Valle, Nuevo Siglo, Hogar la Inmaculada, San Ramón Nonato, Instituto Educativo Alta Córdoba e Instituto Técnico y Orientado Paula A. Sarmiento.

Además acompañan esta medida Escuela ProA Río Tercero, Instituto Técnico Río Tercero, Instituto Nuestra Señora del Rosario del Milagro de Jesús María, el Colegio Concordia y el Instituto San Francisco de Asís de Río Cuarto, Instituto Contardo Ferrini de Río Primero, Instituto San Buenaventura de Villa María, Escuela Dante Alighieri de San Francisco, Instituto Inmaculada Concepción de Villa Nueva, Ipeaym 221 San Carlos de Jovita, Ipet 263 Dr. Bernardo Houssay de Las Varillas e Instituto Mariano Fragueiro de Embalse.

Alumno deposita su celular en a "caja de guardado".
Alumno deposita su celular en a "caja de guardado". (Nicolás Bravo / La Voz)

En cambio otros colegios adoptaron una regulación que permite su uso en todos los recreos o al menos uno de ellos. Ellos son el San José, Gabriel Taborin, Juan Mantovani, Sagrada Familia Jesuitas, Sagrada Familia Hermanas Franciscanas, Cristo Rey, Santa Ana, Héctor Valdivieso e Ipem 40 Deodoro Roca.

La normativa se enmarca en los Acuerdos Escolares de Convivencia (AEC) de cada escuela como herramienta de gestión pedagógica. En la Provincia aún no existe una legislación general sobre el tema como sí ocurre en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y las provincias de Catamarca, Buenos Aires, Santa Fe, Salta, Neuquén, Tucumán y La Pampa.

Uno de los desafíos centrales abordados fue la integración de la cultura digital en la convivencia escolar. En este 2026 un buen grupo de escuelas decidió incorporar criterios para regular el uso de los celulares, otras pocas ya lo venían haciendo y otras aún no lo han definido del todo. El relevamiento de La Voz es solo una muestra de lo que ocurre en el sistema educativo provincial.

Fundamentos

En este contexto la restricción es la regla y el permiso es la excepción. De allí en más cada institución utiliza diferentes fundamentos para sostener su proyecto pedagógico pero principalmente apuntan a un resguardo del modelo de aprendizaje, la interacción humana y el respeto por el rol de la escuela.

"Elegimos esta decisión con firmeza y esperanza convencidos de que educar también es poner límites que protejan los vínculos, el aprendizaje y el crecimiento integral de nuestros alumnos. Buscamos favorecer el encuentro cara a cara y los vínculos sanos, mejorar la atención y la concentración y cuidar el clima escolar", indicó el Instituto María de Nazareth a la comunidad educativa.

Desde el Colegio San José de Sol de Mayo la búsqueda de un cambio "pretende hacer consciente la distancia física respecto del celular como una gestualidad necesaria para pausar ese tiempo de conexión e ingresar en otro tiempo de encuentro con el otro".

Por su parte la Escuela ProA Río III explicó que la tecnología no desaparece y la utilizan con intención pedagógica y criterio. "Elegimos priorizar la presencia, la palabra y el encuentro", dijeron.

Ya se notan cambios

Si bien la mayoría de las escuelas relevadas ajustaron sus AEC recientemente, algunas pocas ya habían avanzado con restricciones progresivas desde 2024.

Uno de ellos fue el Colegio San Pedro Apóstol: "El cambio fue muy positivo, pese a reticencias iniciales los alumnos lo tomaron muy bien. Fue clave poder acompañar el proceso con la inclusión de más juegos en la escuela", contó la coordinadora pedagógica Carolina Prosdocimo.

En el Colegio San Pedro Apóstol se incluyeron más espacios de juego en el nivel secundario.
En el Colegio San Pedro Apóstol se incluyeron más espacios de juego en el nivel secundario. (Pedro Castillo / La Voz)

En una línea similar avanzaron el Cinco Ríos, El Torreón, la Academia Argüello y el San Patricio, entre otros.

Los criterios más utilizados

Si bien algunas escuelas exigieron que el alumno no ingrese al establecimiento con el celular, la mayoría lo permite –por cuestiones de seguridad en el trayecto– pero obliga a guardarlo apagado en la mochila. Otras optaron por utilizar "cajas de guardados", lockers o bolsilleros en las aulas.

Cabe aclarar que si bien algunos colegios permiten guardarlos allí, el mismo no se hace responsable de daños, pérdidas o accidentes que los mismos puedan sufrir.

A la prohibición general de uso, algunos establecimientos admiten excepciones como monitoreo de salud (medición de la glucosa, por ejemplo) o necesidad pedagógica especial.

Esto no debe confundirse con su uso como recurso de aprendizaje. En ese caso se requiere un pedido previo planificado y autorizado por la dirección. En otros casos hay más laxitud y queda a criterio del docente.

"Nuestra única restricción es en el horario de clases que queda a criterio de cada docente de la materia si necesitan tecnologías individuales para usos académicos. La idea es que se use con fines académicos y a la vez sea un proceso de enseñanza sobre el uso responsable de las tecnologías", admitieron desde el Colegio Nacional Monserrat.

Varias provincias avanzaron con normativas que prohíben el uso de celulares en las aulas de todos los niveles educativos.
Varias provincias avanzaron con normativas que prohíben el uso de celulares en las aulas de todos los niveles educativos. (Gentileza)

Otras escuelas optaron por una limitación más radical y el apoyo tecnológico lo abastecen con los gabinetes de computación, notebooks o pizarras virtuales.

En línea con el avance de la Inteligencia Artificial en el sistema educativo, en una escuela recordaron que lo que necesitan los estudiantes para desarrollarse es resolver situaciones personalmente, conectarse con otros, hablar cara a cara y fortalecer funciones ejecutivas como la atención, el autocontrol y la planificación.

Desde algunos establecimientos aprovecharon la definición de esta nueva normativa contra el uso de los celulares para hacer hincapié en la prohibición de grabar, fotografiar o difundir contenido sin consentimiento, una de las principales problemáticas que se han evidenciado en los últimos años.

También se limitó el uso de billeteras virtuales incluidas en los smartphones de los estudiantes del secundario al momento de abonar en el quiosco o la fotocopiadora. Solo podrán pagar en efectivo o tarjeta de Mercado Pago.

Finalmente otro aspecto importante fue rescatar el rol mediador de la comunicación entra las familias y los estudiantes: ante una urgencia los padres sólo podrán contactar al preceptor vía correo electrónico o llamar a los teléfonos institucionales.

Incluso una institución instó a los padres a no acercar elementos que el alumno haya olvidado en su domicilio como instrumentos, útiles, dinero, comida, etcétera.

Sanción por incumplimiento

Las escuelas advirtieron que el incumplimiento implicará una comunicación directa con la familia para fortalecer la corresponsabilidad.

La sanción varía según cada caso y establecimiento pero mayormente van desde una advertencia oral, la firma de libro de actas y hasta la aplicación de amonestaciones. Los principios de contextualizacion, gradualidad y proporcionalidad serán tenidos en cuenta.

En caso de reincidencia, el dispositivo será resguardado en dirección y solo podrá ser retirado por un adulto responsable.

Incluso en algunos casos los equipos directivos y docentes también son sujetos de restricciones en el uso de dispositivos, sobre todo en aulas y espacios comunes, para acompañar el proceso de los estudiantes.

Acompañar en vez de castigar

Algunos directores del nivel secundario comentaron que en el último tiempo se les había hecho muy difícil sostener los procesos de aprendizaje en los cuales el celular se convirtió en uno de los principales agentes de distracción. Hubo escuelas que adoptaron medidas intermedias, las cuales no todas funcionaron. Confían que la nueva normativa mejore el proceso pedagógico. A la par, reconocen que sigue habiendo estudiantes que utilizan el celular sin ser vistos.

Es por eso que consideran trascendental el compromiso de las familias para acompañar la medida que "buscar resguardar el clima escolar y el desarrollo integral de los jóvenes".

Desde el Colegio San José de Sol de Mayo contaron que tendrán reuniones por ciclo y talleres por curso que promoverán un trabajo reflexivo entre docentes y estudiantes a los fines de habitar este nuevo "sentido común escolar".

"Para abril se prevé la realización de reuniones y talleres con familias de todos los cursos para profundizar y fortalecer los sentidos que nos unen en el acompañamiento responsable", agregaron. En otras instituciones se prevén instancias similares.