Educación. Sin celulares en el aula: una escuela de Villa Allende implementó la "caja de guardado"

El Colegio Cinco Ríos estableció un nuevo acuerdo de convivencia sobre los dispositivos móviles en el ámbito escolar con la intención de "optimizar la concentración, el encuentro entre pares y el bienestar integral de toda la comunidad". Un tema que se rediscute en todo el sistema escolar.

04 de marzo de 2026 a las 04:47 p. m.
Sin celulares en el aula: una escuela de Villa Allende implementó la "caja de guardado"
El colegio Cinco Ríos implementó "cajas de guardado" donde los alumnos depositan sus teléfonos celulares antes de ingresar a clases.

En el marco del Acuerdo Escolar de Convivencia, el Colegio Cinco Ríos, de la ciudad de Villa Allende, adoptó un cambio de modalidad a partir del ciclo lectivo 2026 con respecto al uso de celulares durante la jornada escolar.

Este año, dispuso una "caja de guardado" con llave para que los alumnos los entreguen voluntariamente. En 2024, el colegio había restringido el uso de celulares aunque permitía que los llevaran apagados y en la mochila.

Sin embargo, los estudiantes del nivel secundario escondían los aparatos en los bolsillos o cartucheras y continuaban siendo motivo de distracción en clases.

Esta nueva disposición de resguardo pretende optimizar la concentración, el encuentro entre pares y evitar posibles situaciones conflictivas.

"Es un trabajo gradual que hicimos junto a padres y alumnos. Estamos contentos con los primeros resultados", contó el director Luis Abraham a La Voz.

En caso de que no lo hagan y los descubran usándolos, serán sancionados. Además, con el fin de ser una medida que comprometa a toda la comunidad educativa, la medida alcanza también a los docentes.

Para Abraham una de las claves del éxito de la restricción es que fue un proceso progresivo: de un uso desmedido en la pandemia se pasó a solo disponer de ellos en algunas materias a tenerlo apagado y guardado. Ahora la institución asume el control de los dispositivos electrónicos con un método práctico y seguro.

Existe una "caja de guardado" en cada una de las oficinas del preceptor. La misma tiene compartimentos de depósito con el nombre y apellido de cada uno de los alumnos. Al ingresar al establecimiento los guardan allí y luego pueden recuperarlos a la salida de la jornada.

La "caja de guardado" está ubicada en la oficina del preceptor de cada curso.
La "caja de guardado" está ubicada en la oficina del preceptor de cada curso. (Nicolás Bravo / La Voz)

Solo de modo excepcional y ante la advertencia de un contacto con uno de sus padres la caja puede abrirse, el alumno contesta la comunicación y se vuelve a guardar.

El nuevo acuerdo escolar prevé que si se los descubre usándolo se le retirará y habrá una sanción de tres amonestaciones. Ante la repetición de la falta la recuperación del aparato deberá ser gestionada por el padre.

Reconocimiento de la adicción

Si bien algunos estudiantes mostraron disconformidad con esta medida radical, hasta el momento adoptaron el respeto a la norma. "Sabemos la dependencia que genera el celular, y aprovechamos para conversar sobre eso sobre todo con los alumnos de los últimos años", mencionó Abraham.

De alguna manera este comportamiento explica la dificultad tanto de adolescentes como de adultos para ejercer un control equilibrado del uso del dispositivo.

Por su parte, los padres han celebrado la disposición y advirtieron las dificultades en los hogares: "Se les hace difícil la tarea en las tardes y en las noches", apuntó el director.

Colegio Cinco Ríos: El establecimiento católico es punta de lanza en la materia en Córdoba.
Colegio Cinco Ríos: El establecimiento católico es punta de lanza en la materia en Córdoba. (Nicolás Bravo / La Voz)

Incluso algunos de ellos han adoptado que los estudiantes de los primeros años ni siquiera acudan a la escuela con los celulares.

Encuentro entre pares

El director también destacó que limitar el uso de los dispositivos contribuyó a que haya una interacción más real entre los estudiantes.

"Ahora los buenos y malos momentos se realizan cara a cara. Antes tenías a los chicos juntos pero cada uno con la mirada en el aparato", dijo. La transformación también puede verse con mayor participación en las canchas y en los juegos de los patios durante los recreos.

"Las implicancias del abuso de las pantallas nos han despertado y con acuerdos alcanzamos esta decisión", confesó el director, quien ya recibió consultas de colegios de la zona.

La tecnología sí, el celular no

Abraham fue muy claro sobre el uso de la tecnología en el plan de estudios. "Nuestro proceso de aprendizaje tiene en cuenta su aporte pero para ello se utilizan las computadoras en la sala indicada".

Además las aulas poseen pizarrones interactivos que permiten la convivencia con el mundo digital desde los primeros años.

Los alumnos guardan sus teléfonos celulares antes de ingresar a clases.
Los alumnos guardan sus teléfonos celulares antes de ingresar a clases. (Nicolás Bravo / La Voz)

De esta manera la institución objeta el argumento de la inequidad en la falta de accesibilidad, que puede ocurrir en otros casos

La posición oficial no cambia

Sobre el uso de los celulares en la escuela el Ministerio de Educación de Córdoba mantiene una postura desde hace varios años vinculada a los acuerdos escolares de convivencia que se alcanzan en cada institución.

Si bien algunos distritos del país y países avanzan en regulaciones prohibitivas de los celulares en las aulas, la Provincia defiende la libre determinación puertas adentro.

Desde el Ministerio sostienen que trabajan en la construcción de una ciudadanía responsable en entornos digitales desde temprana edad.

Recientemente Encuentro Vecinal Córdoba presentó un proyecto de ley para que el Gobierno provincial adopte una normativa más restrictiva.

Días atrás, fue noticia que una escuela secundaria de la ciudad cordobesa de Villa Nueva prohibió el uso de celulares en todo el ámbito escolar, y no sólo en las aulas, en el marco de su acuerdo de convivencia institucional.