Es la cal. Por qué la ducha pierde presión de agua y cómo solucionarlo, sin cambiarla
El sarro acumulado en el cabezal de la ducha es la causa más común de la pérdida de fuerza del agua. La solución no requiere cambiarla ni llamar a un plomero. Qué se puede hacer.
La flor de la ducha, o el cabezal, pierde presión porque los minerales del agua (el calcio y el magnesio) se depositan en las boquillas con el tiempo y bloquean la salida del agua.
El proceso es silencioso y gradual, pero tiene solución casera, con ingredientes que seguramente hay en casa.
Cómo actúa el vinagre

El ácido acético del vinagre reacciona con los depósitos de cal y los disuelve. El procedimiento es simple. Hay que mezclar partes iguales de vinagre blanco con agua, sumergir el cabezal en la solución, o cubrir la flor con una bolsa atada y dejar actuar.
Para obstrucciones leves, 15 a 30 minutos alcanzan. Si el sarro es severo, el tiempo sube a entre 30 y 60 minutos. Luego se frotan las boquillas con un cepillo suave y se enjuaga con agua caliente.
Si la presión no mejora del todo, el proceso puede repetirse.
El paso que más se omite

Limpiar la ducha al menos una vez por semana y secar la ducha después de usarla reduce significativamente la acumulación de minerales, según recomendaciones de la empresa especializada en filtros de agua TappWater.
En hogares con agua muy dura, es decir una alta concentración de minerales, la instalación de un filtro antical en la manguera puede ser una solución permanente y más eficiente a largo plazo.
Por qué ocurre el problema
Cuando el agua caliente sale de la ducha y se evapora deja atrás partículas sólidas de calcio. En zonas con agua dura, ese proceso es constante y progresivo. Con el tiempo, esas partículas se acumulan hasta obstruir las boquillas.
El resultado es visible, el chorro pierde fuerza, se dispersa de forma irregular o directamente deja de salir por algunos orificios.
Otro método

El vinagre blanco no es la única opción. El bicarbonato de sodio, gracias a sus propiedades abrasivas suaves, es otro aliado contra la cal.
Se puede preparar una pasta mezclando bicarbonato y agua a partes iguales y aplicarla sobre las zonas más incrustadas. Al frotar ligeramente, la cal se desprende con mayor facilidad.
Cuándo considerar la ayuda profesional
Si bien las soluciones caseras para la baja presión del agua pueden ahorrar dinero inicialmente, es posible que no resuelvan la raíz del problema ni cumplan con las normas.
Algunas señales para llamar a un profesional son problemas más graves, como corrosión generalizada, reguladores de presión defectuosos u otros problemas de plomería que pueden requerir la experiencia y las herramientas de un certificado.
Un plomero certificado puede ofrecer un diagnóstico preciso y una solución a largo plazo, protegiendo tanto la presión del agua como el hogar.



