Salud. Una droga redujo un 20% el riesgo de metástasis o muerte en cáncer de próstata
Un ensayo internacional con 2.109 pacientes mostró que combinar apalutamida con terapia hormonal antes y después de la cirugía retrasa el avance de la enfermedad.
La combinación de apalutamida con terapia de privación androgénica (TDA) redujo un 20% el riesgo de metástasis o muerte en pacientes con cáncer de próstata localizado de alto riesgo o localmente avanzado.
Así lo confirmaron los resultados finales del ensayo de fase 3 Proteus, presentados en el Congreso de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (Asco) y publicados en The New England Journal of Medicine.
El estudio fue desarrollado por Johnson & Johnson y siguió a los pacientes durante una mediana de 61,7 meses.
Mejor respuesta antes de la cirugía
Los pacientes tratados con apalutamida tuvieron una probabilidad casi nueve veces mayor de llegar a la cirugía con una respuesta patológica completa o con enfermedad mínima residual, frente a quienes recibieron solo TDA: 8,9% contra 1%.
Esa diferencia es clave porque anticipa qué pacientes tienen más chances de controlar la enfermedad antes de que avance.

Menos metástasis y más tiempo sin tratamiento
La supervivencia libre de metástasis a cinco años alcanzó el 78,2% en el grupo que recibió apalutamida, frente al 73,5% del grupo de control.
Además, estos pacientes tardaron más de seis años en necesitar un nuevo tratamiento (74,2 meses), contra los 41,5 meses del grupo que solo recibió TDA.
El ensayo también registró una reducción del 29% en el riesgo de recurrencia de la enfermedad o muerte, junto con una mejora en el control de la enfermedad a distancia.
Por qué importa este hallazgo
Cerca de la mitad de los pacientes con cáncer de próstata localizado de alto riesgo que se operan sufre una recaída posterior.
Hasta ahora, los tratamientos complementarios se aplicaban recién cuando el cáncer ya se había diseminado, lo que reducía las posibilidades de modificar su evolución.
Por eso, los especialistas señalan que intervenir antes de ese punto, en la etapa perioperatoria, podría mejorar los resultados a largo plazo.
La mirada de los especialistas
"Para muchos de estos pacientes la cirugía por sí sola puede no ser suficiente para prevenir la recurrencia y la progresión, y muchos acabarán desarrollando una enfermedad más avanzada", señaló Alberto Briganti, profesor de urología y cirujano del Hospital IRCCS San Raffaele de Milán.
Briganti agregó que los resultados "apuntan a un posible cambio que transformaría la práctica clínica" en el abordaje del cáncer de próstata de alto riesgo.
Por su parte, Henar Hevia, directora del Área de Oncología para Europa, África y Oriente Medio de Johnson & Johnson, indicó que la compañía busca seguir incorporando tratamientos en etapas más tempranas de la enfermedad, donde existe mayor margen para modificar su curso.
Efectos adversos y próximos pasos

Los efectos adversos más frecuentes asociados a apalutamida fueron sofocos, incontinencia urinaria y disfunción eréctil. Las tasas de mortalidad no mostraron diferencias entre los dos grupos del estudio.
Por el momento, apalutamida está aprobada para determinadas fases avanzadas del cáncer de próstata, pero todavía no cuenta con autorización para su uso combinado con terapia hormonal en el período perioperatorio.




