Dos oasis, a tiro de boleto de colectivo
La ciudad de Córdoba ofrece dos alternativas gratuitas para pasar el día y apaciguar las altas temperaturas del verano. El Jardín Botánico y la Reserva San Martín, dos espacios verdes para realizar diferentes actividades, hasta para darse una zambullida.
Prepare su mochila y coloque en ella una botella de agua, dos frutas y una manta amplia. No dude. Hágalo sin pensar en la ropa para lavar o el trabajo pendiente o la serie en Netflix que implora su atención. Luego, tome agua, beba en cantidades enormes hasta sentirse lleno. Encienda su computadora, celular o el dispositivo que tenga a mano y busque las líneas de colectivos que lo llevan a destinos verdes. Busque así: destinos verdes en la ciudad de Córdoba. Elija uno. Dese cuenta de que no está vestido y vístase con ropa clara y suelta. Sienta cómo su cuerpo transpirado y húmedo se reconforta al pensar en pasto y una brisa de aire. No dude. Siga vistiéndose. Recuerde el sueño de anoche, repáselo. Sepa que el calor hace estragos en la mente y que eso fue el causante de que un monstruo amarillo y pegajoso le arrancara el antebrazo. Sienta escalofríos y asco.
Sepa que ya intentó todo para aplacarlo. Siéntase inútil ante él. Sepa que sentirá calor por, al menos, dos meses más. Será dueño de las paredes y, por más que intente refrescarlas y refrescarse, nada lo calmará. Ni los aires más valientes a temperaturas recomendadas, ni las duchas frescas cuatro veces al día, ni el ventilador chupando el aire fresco de afuera renovando el de adentro, ni el colchón mojado, ni la limonada con hielo, azúcar, jengibre y menta.
Ponga un pie fuera de su casa o atraviese la puerta de su departamento y llame al ascensor. Dígase: “¿por qué hago esto?”. Siga, ya casi está en la parada de colectivo. Sienta cómo el asfalto se derrite y le quema los pies. Arrepiéntase de haber salido. Emprenda el regreso a su guarida caliente y ardiente. Siéntase cobarde. Vea cómo el colectivo se acerca por la avenida y corra hasta alcanzarlo. Súbase.
Pasarán unos minutos y, tal vez, logre sentirse mejor al salir de la opresión del cemento y meterse en algunos de los pulmones verdes de Córdoba a un viaje de colectivo de distancia.
Las opciones
Por si usted no lo sabía, hay dos oasis en la ciudad de Córdoba que están a su alcance y nunca les prestó atención: el Jardín Botánico y la Reserva San Martín.
Veamos qué ofrece cada uno.
Jardín Botánico. Hay diversos recorridos para explorar, con acceso libre y gratuito al establecimiento.
El lugar cuenta con distintos paseos: de las Flores, de la Selva Subtropical, de la Huerta, de la Flora Nativa, las Pasturas, de las Trepadoras, de las Rocallas, de los Cactus y los Árboles Urbanos.
Este gran espacio verde, ubicado en Yunyent 5491 de barrio Quebrada de las Rosas, permanece abierto al público en general, de lunes a viernes de 8 a 18; y los sábados, domingos y feriados, de 8 a 19.30. Colectivos: 81, 71 y 75.
Reserva San Martín. Se encuentra localizada detrás del complejo Feriar, en la zona noroeste de la ciudad de Córdoba (zona próxima al estadio Mario Alberto Kempes).
El acceso es a través de la calle Miguel Lillo, única vía de circulación pública que atraviesa la reserva.
Se puede llegar desde la avenida Cárcano, o bien por detrás, desde la zona de Los Carolinos. El centro de recepción se encuentra dentro del Camping Municipal San Martín, que se constituye como la zona de uso intensivo del área protegida.
Para solicitar mayor información o turno para algunas de las actividades que se ofrecen, comunicarse al teléfono (0351) 433-8409. Miguel Lillo s/n (detrás del Complejo Feriar). Los colectivos: 71, 72 y 75.
Diseño premiado. Edificio del Botánico. Lo distinguió el Museo Nacional de Bellas Artes. El proyecto arquitectónico del edificio del Jardín Botánico fue galardonado con el Premio Vitruvio, concedido por el Museo Nacional de Bellas Artes como un reconocimiento a los profesionales que actúan en el campo de la creación arquitectónica y urbanística.
Al galardón lo recibieron los arquitectos Carlos Barrado y Mónica Bertolino, proyectistas de la obra en Quebrada de las Rosas.

