Dos miradas de una realidad
La jornada de ayer fue una de esas en las que se perciben dos miradas del mundo totalmente opuestas. Laura Leonelli.
La jornada de ayer fue una de esas en las que se perciben dos miradas del mundo totalmente opuestas. En las que la solución a demandas sociales que cada vez se escuchan con mayor fuerzas parece lejos. En la calle. "Mi cara no es tu trabajo", decía la remera de un joven organizador de la Sexta Marcha de la Gorra, en alusión cómo actúa la policía contra los jóvenes. En la Legislatura. "La figura del merodeo es esencial para prevenir el delito", decía unas horas antes el ministro de Seguridad, Alejo Paredes, en la Unicameral cordobesa a la que fue para dar su visión del mundo a la comisión de legisladores que analiza reformar el Código de Faltas. En la calle. "Es un grito de libertad. No es merodeo, es paseo", se escuchaba desde el altavoz en las calles y varios miles repetían al unísono "no es merodeo, es paseo", mientras marchaban desde Colón y La Cañada hacia la Plaza San Martín. En la Legislatura. Paralelamente, algunos legisladores –entre ellos exintendentes de localidades del interior– no tenían dudas en defender y resaltar las bondades de la aplicación del merodeo. En la Legislatura, pero distinto. En la misma reunión, Roberto Birri, legislador socialista y promotor de la reforma al Código de Faltas, apuntaba que existen 19 provincias en Argentina que no incluyen en sus códigos de Faltas el merodeo para mostrar que mantenerlo, más que una necesidad, es en realidad una decisión política. En la Legislatura. Minutos después, otro de los legisladores aseguraba que le parecía "irresponsable" la actitud de todas esas 19 jurisdicciones por no incluir la figura polémica. En la calle. "Los jóvenes de esta provincia somos castigados y perseguidos por la Policía de Córdoba", era otra de las consignas en la avenida Colón colmada de jóvenes, colores, murgas, música y carteles. Dos miradas sobre una realidad que, para qué aclararlo, es una sola.

