Temas del día:

Dos datos desalentadores pero que mejoraron

Las expectativas están puestas hoy en que el Gobierno actual profundice el descenso de chicos que pierden su infancia y adolescencia en institutos y en que continúe con los esfuerzos de lucha contra la violencia familiar. Laura Leonelli Morey.

15 de junio de 2012 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Dos datos desalentadores pero que mejoraron

Existen dos datos que se publican hoy y que pueden interpretarse como desalentadores: uno es que, en proporción al total de la población infantil, Córdoba ocupa el cuarto distrito en el país con chicos internados. El otro se basa en que la mayoría está allí por sufrir situaciones de violencia dentro de su familia de origen. Pero es necesario mencionar otros para realizar una interpretación correcta. Primero, si bien Córdoba aún está lejos del ideal de que ningún niño crezca sin la protección de una familia –propia, sustituta, adoptiva–, los números han mejorado. En 2007, este diario publicó que la cantidad total de chicos en institutos por razones "prevencionales" (víctimas de abusos, abandonos), y no por causas penales, era de dos mil niños y adolescentes, según el Ministerio de Justicia provincial. Es decir, tres años antes de los datos difundidos ayer por Unicef (de 2010) existía el doble de niños sin cuidados parentales.Esa baja es el resultado de la política de "desinstitucionalización" –a veces criticada por precipitada– que aplicó el anterior gobierno provincial y que tiene como consecuencia positiva la revinculación de niños con sus familias. En segundo lugar, la causa de la institucionalización que prevalece en especial en Córdoba, la violencia, se puede entender por otros avances de los últimos años. Córdoba viene siendo pionera en los tres poderes del Estado en enfrentar la problemática. En lo legislativo, se sancionó en 2006 la Ley de Violencia Familiar. A su vez, el Ejecutivo fortaleció una Dirección específica, trabajó en un protocolo con la Policía y abrió centros en la ciudad de Córdoba y en el interior provincial. Y el Poder Judicial creó una Unidad Judicial, una fiscalía y juzgados específicos en la materia. Es decir, se podría leer que hay muchos chicos internados por violencia porque ahora se detecta y se interviene, cuando antes no había esos instrumentos y pasaba desapercibida. Sin embargo, esos chicos tienen derecho a crecer con una familia, aunque no sea la propia. Las expectativas están puestas hoy en que el Gobierno actual continúe y refuerce esta política, para que se profundice el descenso de chicos que pierden su infancia y adolescencia en esos institutos y para que se prevenga y detecte la violencia. Los reclamos de diferentes sectores se centran en que el Ejecutivo provincial actual ya no prioriza tanto a ambas problemáticas.