Dos bodegas que hicieron punta, con buenos resultados
En el valle de Calamuchita existen cuatro viñedos con criterio profesional. Dos de ellos tienen bodegas que procesan y hasta embotellan.
En el valle de Calamuchita existen cuatro viñedos con criterio profesional. Dos de ellos tienen bodegas que procesan y hasta embotellan. El emprendimiento más antiguo es Finca Atos (entre Atos Pampa e Intiyaco), que nació hace 10 años, con asesoramiento del Inta de Luján de Cuyo. Tiene una bodega propia con completo equipamiento y una marca de vinos de calidad ya instalada en la región. Figura en la carta de restaurantes del valle y de otras regiones. "Las características del terruño, con suelo pedregoso rocoso, altitud de 1.200 metros, soles intensos, nieve en invierno y gran amplitud térmica (de 20 grados) fueron determinantes para realizar la primera plantación. Hoy Finca Atos cuenta con un viñedo de altura de cinco hectáreas y una bodega boutique equipada con barricas de roble y vasijas de acero inoxidable donde se respeta el método de elaboración artesanal", se relata en su página web.Las Cañitas, con bodega y viñedos propios, nació en una porción de las 1.300 hectáreas de un complejo turístico, entre Villa Berna y La Cumbrecita. Sus vides crecen entre bosques de pino, abedules, cedros y robles. Es un claro ejemplo de mixtura entre vitivinicultura y turismo, agregando valor a una actividad que funcionaba desde hace años. Algunos de sus vinos recibieron premios en concursos de catas nacionales.Mientras, Guardineli-Molina, con cuatro hectáreas en Potrero de Garay, y Piñero Arias, con una hectárea y media de producción, también en Atos Pampa, son los otros dos emprendimientos que se sumaron a la actividad, con viñedos y proyectos de sumarles bodegas para la elaboración.

