Temas del día:

Dietas: cómo detectar propuestas poco serias

Llegó el calor y abundan las recetas de regímenes alimenticios que se presentan como salvadores de la figura. Sin embargo, pueden ser peligrosos.

22 de octubre de 2018 a las 07:41 p. m.
Dietas: cómo detectar propuestas poco serias
Batidos. Cuando se les atribuye propiedades curativas, hay que sospechar.

En los últimos años, han surgido figuras influyentes en las redes sociales y otros medios de comunicación que recomiendan regímenes alimenticios para cambiar de vida. Algunos, se presentan como salvadores de la figura antes del verano, otros, como la panacea para prevenir y hasta curar enfermedades.

Ante esto, los profesionales de la nutrición levantan la voz de alerta. Este lunes, la Asociación Argentina de Dietistas y Nutricionistas (AADYND) advirtió que quienes promueven estos mensajes generan una gran desorientación en la población. Y dio algunas sugerencias para detectar a quienes dan consejos sin un aval científico.

– Realizan declaraciones irrazonables o exageradas relacionadas con la alimentación, tales como rápidas disminuciones de peso o "curación" de una amplia gama de enfermedades diabetes- demencia senil, aterosclerosis, disfunción renal, depresión, osteoartritis o incluso el cáncer.

– En sus argumentos, no faltan palabras o frases tales como "desintoxicación", "sin químicos", "limpieza", "equilibrio interior", "curación vibracional" o "alimentación natural y energética".

–La palabra "natural" es muy habitual escucharla en boca de los falsos nutricionistas.

La entidad afirmó que es clave seguir sólo las indicaciones de los profesiones especializados, como médicos dietistas o nutricionistas. De lo contrario, afirman, existen los siguientes riesgos:

–Demorar o evitar la búsqueda de un tratamiento adecuado y necesario para curar una enfermedad.

–Generar malnutrición por exceso o por defecto de nutrientes.

– Elevar el riesgo cardiovascular.

–Favorecer el desarrollo de trastornos de la conducta alimentaria

– Cronificar o sistematizar hábitos alimentarios arriesgados.

–Fomentar el sentimiento de frustración, que perjudica al estado psicológico.

–Producir gastos económicos innecesarios.

–Padecer efectos secundarios a causa de suplementos dietéticos no evaluados en humanos