El día que el cura Bergoglio se llevó objetos del museo
Para el director del museo jesuítico de Jesús María, su primer recuerdo del ahora papa Francisco no es muy agradable.
Nelso Lenarduzzi contó a este diario que, a comienzos de la década de 1980, el entonces joven sacerdote Jorge Mario Bergoglio llegó a Jesús María, encomendado por sus superiores de la Compañía de Jesús, para relevar las piezas que estaban en el Museo Jesuítico y elegir algunas que irían a vestir una capilla en San Miguel, provincia de Buenos Aires. En ese tiempo, la colección de arte sacro le pertenecía a la Compañía de Jesús y sus piezas no habían sido donadas todavía al Museo Jesuítico Nacional (ver además Todo sobre la elección del Papa).
Según Lenarduzzi, Bergoglio se encargó de seleccionar piezas realmente valiosas, entre ellas, dos telas cuzqueñas, un altar jesuítico y una escultura de San Francisco Javier. En total, partieron a San Miguel más de 30 objetos.
El actual director del museo admitió que para él nunca resultó un recuerdo agradable.
"Mi opinión sobre Bergoglio cambió desde entonces, claro. Es que no podía ver para nada con simpatía a este hombre que se había llevado objetos valiosos de nuestro museo. Entonces, él era delgado, muy alto, lo recuerdo extremadamente formal y muy correcto. Han pasado como 30 años desde eso. Después, al hablar con personas que lo han conocido bien en Buenos Aires, se me fue despertando un afecto que, sinceramente, por aquel episodio, no pensé que iba a sentir por él. Hoy le tengo tanta confianza en su nuevo rol, que espero que no nos defraude", manifestó Lenarduzzi.Más información-Las estancias jesuíticas como eje turístico

