Salud. Día Mundial de la Tuberculosis: Córdoba tuvo más de 500 casos en 2025 y el país superó los 17.000
Con un aumento de casos sostenido desde el año 2020, la enfermedad sigue siendo una preocupación de salud pública.
Como forma de concientizar a la población sobre esta patología, cada 24 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Tuberculosis. Aunque parece ser algo del pasado y hoy es una enfermedad olvidada, sigue teniendo un fuerte impacto en los países de la región, sobre todo en sectores vulnerables.
De acuerdo con el Boletín Epidemiológico Nacional, Argentina registró 16.445 casos en 2025, lo que implica un aumento del 3,9% respecto de 2024 y un crecimiento acumulado del 79,7% desde 2020. La tasa nacional de incidencia alcanzó así los 34,6 casos por cada 100.000 habitantes.
Gabriela Roca, coordinadora del Programa Provincial de Tuberculosis en Córdoba, tuvo acceso a una próxima actualización de este boletín que aún no fue publicada y adelantó a La Voz que el número nacional habría escalado a los 17.823 casos el último años, derivando en una tasa de incidencia de 37,2.
“En esta cifra global Córdoba aportó 576 casos y tuvo 31 fallecidos, es decir, 0,5 por 100.000 habitantes. Este último número responde a muertes de personas con tuberculosis, pero no sabemos si esa fue la causa del deceso. Con la tasa de incidencia no llegamos a 15“, aclaró Roca.
Y agregó: “en Argentina tenemos un aumento de casos sostenido desde los últimos cinco años pero la provincia no aporta una unidad territorial específica de crecimiento. El 66% de los casos lo tiene la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la mayor tasa está en Salta con alrededor de 60.5 casos nuevos”.
Crecimiento de la enfermedad
La tuberculosis es una de las primeras causas de muerte de origen infeccioso. Afecta principalmente a los pulmones, aunque puede presentarse en otras partes del cuerpo. Sus síntomas más comunes son las tos con flema por más de dos semanas, fiebre, transpiración nocturna, cansancio y pérdida de peso.
Un paciente adquiere la tuberculosis siendo contacto estrecho diario y en un lugar cerrado, de una persona con la patología. Por este motivo, es una enfermedad infecciosa de origen social que se concentra en grandes urbes y zonas superpobladas. Si no se trata a tiempo, puede provocar daños graves en los pulmones y otros órganos.
“Por eso el abordaje debe ser interdisciplinario e intersectorial. La buena noticia es que es una enfermedad prevenible, curable y con tratamiento gratuito. El problema es que dura un mínimo de seis meses y eso dificulta la adherencia”, explicó Roca
Graciela Sadino, infectóloga y secretaria científica de la Sociedad de Infectología de Córdoba sostiene que el aumento de casos tiene un origen multifactorial ya que involucra cuestiones psicológicas, sociales, económicas.
“Es una enfermedad muy ligada a la pobreza. Las personas que están enfocadas en la urgencia de subsistir tienden a dejar la salud en segundo plano y los síntomas para la consulta temprana se subestiman, a menos que les generen una gran complicación de la calidad de vida. La tos se confunde con alergia o con un resfrío”, señaló Sadino.
El otro factor importante en el crecimiento de casos es la histórica carga estigmatizante de la afección. “La gente no notifica que tiene tuberculosis por vergüenza y así puede poner en riesgo a otras personas que no saben que se han expuesto a la enfermedad”, remarcó.
Roca agrega otro motivo del aumento de los casos que tiene que ver con la pandemia, la cual instaló el descarte del Covid-19 como principal objetivo médico para pacientes con tos y expectoración. “Eso hizo que desatendiéramos el diagnóstico de tuberculosis y se la busque menos, derivando en que se detecten los casos recién cuando el paciente llega en estado grave”.
El confinamiento también provocó que muchas personas estuvieran expuestas a pacientes con tuberculosis no diagnosticadas. “Hacíamos el test de Covid y si daba negativo los envíamos a su casa y así los convivientes de esas personas se enfermaron. Hoy estamos viendo la evolución natural de eso”, agregó.
Prevención
Cómo principal signo de alerta para la prevención, las especialistas mencionaron la tos persistente por más de 15 días, la cual debería derivar en una consulta médica inmediata.
“Además, aquellos que tienen mayor riesgo deberían consultar aunque no tengan síntomas para que se los evalúe. Estos son los casos de personas con déficit en sus defensas como pacientes con VIH, con enfermedades autoinmunes por las cuales consumen inmunosupresores o con patologías oncológicas por las que se exponen a la quimioterapia, por ejemplo”, señaló Sadino.
También mencionó la importancia de la vacunación y atención de los niños ya que, por la falta de madurez de sus sistemas inmunes, tienen la potencialidad de evolucionar en cuadros clínicos más graves que los adultos y así contagiarlos con formas más complejas de la enfermedad.
A nivel Municipal el Programa de Tuberculosis de la Dirección de Medicina Preventiva, ofrece atención integral a través del cual se detecta, se diagnostica y se realiza el seguimiento de la enfermedad.
El circuito funciona de lunes a viernes de 07.30 a 12.30 horas en su sede de Santa Rosa 360, donde se reciben pacientes que llegan por sospecha, por contacto con un caso positivo o derivados de Centros de Salud y Hospitales.
El proceso de diagnóstico incluye estudios como radiografía de tórax, análisis de esputo y la prueba de Mantoux, una técnica para detectar infección latente. Además, se realiza control de foco, que implica identificar y evaluar a todas las personas en contacto con el paciente diagnosticado con la enfermedad, a los fines de cortar la cadena de transmisión.
En cada barrio, los vecinos disponen también de una red de atención para tuberculosis en sus 100 Centros de Salud y Hospitales Municipales. Allí, cualquier persona con síntomas o que haya estado en contacto con un caso positivo puede acercarse para ser atendido.
Asimismo, la pesquisa de casos respiratorios sintomáticos se extiende a nivel provincial con el trabajo de referentes del programa en Córdoba. “Estamos haciendo mucho más controles de foco. Empezamos a buscar en lugares con pacientes privados de la libertad como la cárcel de Bower y también estamos buscando en escuelas, jardines y salas cuna”, aseguró Roca.




