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Detectan comando cordobesista clandestino

Los comandos cordobesistas idolatran a La Cañada pero le arrojan el envase de papas fritas que se acaban de comer.

17 de abril de 2016 a las 12:01 a. m.
Detectan comando cordobesista clandestino

Operan en las sombras, pero no están ocultos. Caminan por la peatonal como cualquiera, pero se mueven en células estancas.

Son los comandos cordobesistas, con adjetivo calificativo robado a los hinchas del club Córdoba de la Andalucía española.

Acá, en Argentina, un comando cordobesista atacó hace pocos días, armado hasta la lengua, a un programa de la TV porteña que amenazó a la Tonada Cordobesa Panamericana Tradicionalista en la trinchera coloquial de la patria mediterránea.

El ala integrista del movimiento contuvo la amenaza y ametralló a insultos a los autores y a los actores de Educando a Nina porque en vez de decir “cordoooobé”, estos pronunciaron “cooordobés”.

Al parecer, se trataría de los integrantes del mismo comando cordobesista que, cuando intentan conquistar otros territorios y cuerpos –femeninos o masculinos–, tratan de neutralizar el acento porque sienten que pasan vergüenza.

También serían los que impulsan una pureza identitaria que les impide escuchar música cuartetera en la casa o en el auto, pero que la reivindican hasta la muerte en las redes sociales o en fiestas de casamiento en las que Rodrigo, “la Mona” y el alcohol les impulsan las caderas y los brazos hasta volverlos muñecos inflables de gomería.

Fuentes judiciales confían en que se trata del mismo grupo contrarrevolucionario que lucha para que a ningún Código de Faltas o de Convivencia le falten figuras como el merodeo, que ayudan a detener a los sospechosos de atentar contra el verdadero hombre nuevo del cordobesismo.

O sea, del modelo que responde a parámetros específicos de apariencia y de lenguaje (demasiada Tonada Cordobesa Panamericana Tradicionalista también puede resultar sospechosa y digna de cacheo).

Los comandos cordobesistas no tienen partido político ni gurúes preferidos ni ideología definida: están en todas partes. Son el sueño cumplido de la transversalidad.

Reivindican el fernet con coca y sus proporciones con fanatismo matemático, aunque en privado le echan tres gotas de fernet al vaso lleno de coca.

Idolatran a La Cañada, pero le arrojan el envase de papas fritas que se acaban de comer. Y acribillan al que no destapa los desagües tapados con envases de papas fritas.

Son los que disfrazan de inclusión sus academias sectarias. Los que se infiltran entre los que saquean y entre los que permiten el saqueo.

Si los comandos cordobesistas florecen, es para recordarnos lo peligroso que cualquier comando se vuelve cuando defiende las superficies de los fondos a los que no se atreve a bajar.