Jujuy. David Da Vinci: el niño prodigio que lucha contra el bullying mediante la IA
Con sólo 10 años y un coeficiente intelectual de 162, el mexicano David Camacho busca transformar la educación emocional global a través de su plataforma digital "Macayos".
David Camacho, conocido internacionalmente como "David Da Vinci", es un niño de 10 años que se convirtió en un referente en ciencia, tecnología y liderazgo con propósito. Según TodoJujuy tiene un coeficiente intelectual de 162 -descubierto a los cuatro años cuando ya leía perfectamente y contaba por millones-. David es considerado un polímata en formación que actualmente domina cuatro idiomas.
Su proyecto más ambicioso es Macayos, una plataforma digital pionera que utiliza Inteligencia Artificial y neuroeducación para enseñar a niños y jóvenes a gestionar sus emociones.
Esta herramienta no sólo busca prevenir el bullying, sino también reducir riesgos asociados como la depresión y las adicciones. Según explica David, la idea nació de su propia experiencia: “sufro de bullying y ahí es cuando digo no me puedo quedar de brazos cruzados”, con el fin de evitar que las futuras generaciones pasen por lo mismo.
Impacto internacional y educación emocional
La plataforma Macayos ya cruzó fronteras, habiendo sido testeada por más de 30 mil niños en países como Alemania, Colombia y Canadá. David hace hincapié en que la inteligencia emocional es "una herramienta súper fundamental" que suele estar ausente en los sistemas educativos tradicionales.
Para ilustrar la importancia del control emocional, el joven genio utiliza la metáfora de una represa: si las emociones no se administran, la "presa" se desborda, provocando situaciones críticas.
Un futuro entre la ciencia y el espacio
Más allá de su activismo contra el acoso escolar, David cuenta con una trayectoria académica y extracurricular sorprendente. Se formó en una escuela en línea de Estados Unidos y se prepara para estudiar en Heilbronn 42, en Alemania, una institución donde obtendrá certificaciones tempranas en colaboración con grandes empresas.
Además de haber participado en programas de la Nasa, sus sueños apuntan literalmente a las estrellas. Aspira a realizar la primera cirugía en el espacio y fundar una empresa de tecnología aeroespacial que compita con SpaceX.
Para David Da Vinci, la clave reside en la polimatía: combinar ciencias, ingeniería, negocios y humanidades para dejar una huella positiva en el mundo. Su mensaje es claro: “No importa si tienes 10 años o 90 años, siempre hay tiempo para poder encontrar tu pasión”.

