Cuidado con los oportunistas de siempre
En el censo provincial de 2008, ladrones falsificaron credenciales y planillas. El interior no está a salvo.
Como todo censo nacional implica abrir las puertas de nuestros hogares a gente que por lo general no conocemos, hay muchas cosas a tener en cuenta para estar seguros y no correr riesgos. La experiencia del último censo provincial, realizado el 27 de agosto de 1998, demostró que este tipo de operativos se prestan para que los oportunistas se aprovechen de la buena fe de muchos vecinos. En ese relevamiento, los asaltantes salieron desde muy temprano. Ya a las 8 de la mañana en la casa de una jubilada de barrio General Paz, en la ciudad de Córdoba, con credenciales y hasta planillas iguales a las difundidas por los medios, dos delincuentes golpearon a la puerta y lograron la confianza de la mujer, de 78 años, quien les abrió para que los sujetos la redujeran y se llevaran todo lo que pudieron.Minutos más tarde, en barrio Nueva Córdoba, una banda de asaltantes irrumpió en una vivienda particular aprovechando que estaba abierta la puerta para atender al censista, que recibió golpes de los delincuentes. No fue el único censista damnificado, ya que durante la jornada hubo muchos reportes de robos de celulares y otras pertenencias de las personas que hacían el relevamiento en villas miseria y sectores peligrosos de la capital cordobesa.También por la mañana, una arquitecta fue sorprendida por cuatro jóvenes que, con credenciales y planillas del censo falsas, aprovecharon para acercarse a su casa de barrio Colinas de Vélez Sársfield y entrar mientras el hombre de la casa sacaba su vehículo del garaje. Los redujeron y les llevaron todos los objetos de valor.El interior provincial tampoco estuvo exento del oportunismo de los malvivientes y fue justo en Villa Rumipal donde se registró el hecho más violento. Allí, dos sujetos, uno disfrazado de maestro y otro de policía, irrumpieron en una vivienda cuyos propietarios creyeron que, con esas vestimentas, se trataba de los censistas. Los dejaron pasar y, tras ellos, llegaron otros dos delincuentes que procedieron a golpear a los dueños de casa, tras lo cual se llevaron tres mil pesos, 600 dólares y dos celulares.

